MUNDO REPUESTOS ENCABEZADOPAN AMERICAN ENERGY (CABECERA
METSO CABECERAWEGTGN
Genneia ENCABEZADOLIEBHERR ENCABEZADO
PRELASTKNIGHT PIÉSOLD ENCABEZADO
IAPG ENCABEZADOINFA ENCABEZADO
Costanera ENCABEZADOHOMERO & CIA ENCABEZADO
Induser ENCABEZADOSAXUM ENGINEERED SOLUTIONS ENCABEZADO
KPMG ENCABEZADOFERMA ENCABEZADO
AOG 2022EPIROC ENCABEZADOMilicic ENCABEZADO
SERVICIOS VIALES ENCABEZADO ENERLakeland ENCABEZADO
ENEL EDESUR ENCABEZADOSECCO ENCABEZADO
PWC ENCABEZADO ENERMurchison ENCABEZADO
BERTOTTO ENCABEZADOJMB Ingenieria Ambiental - R
cgc encabezadoHIDROAR ENCABEZADO
GEOBRUGG ENCABEZADONATURGY (GAS NATURAL FENOSA) encabezado
AGGREKO ENCABEZADO EN
ANÁLISIS
Francisco Sotelo: Congelar es fácil, lo difícil es producir
EL TRIBUNO/MINING PRESS/ENERNEWS
30/11/2021

FRANCISCO SOTELO * 

Podría ser otro artículo de la Ley de Murphy válido a nivel nacional, solamente: "En la Argentina, todo lo que funciona se congela".

En un país donde la cultura política se basa en un compendio de ideología, falacias e ironías, el pensamiento estratégico no tiene posibilidad de sobrevivir.

Esto explica el desconcierto y la oscuridad que cubren la actual crisis de reservas del Banco Central, que se evidencia en la autoritaria prohibición del Banco Central para que las tarjetas de crédito no puedan financiar gastos en el exterior, entre ellos, los pasajes aéreos. Y también las restricciones a los bancos en la disponibilidad de dólares.

La realidad es que el BCRA no cuenta con divisas para afrontar los compromisos y sostener las importaciones. Lo que resulta inexplicable es que el contador Roberto Feletti, secretario de Comercio (aparentemente plenipotenciario), insista con viejos fracasos como reducir las exportaciones y aumentar las retenciones a las pocas actividades eficientes que tiene el país, que son fuente de divisas. Al país le falta un plan económico que ordene las cuentas pero, sobre todo, que apunte al crecimiento del sistema productivo. Al parecer, "la teoría económica" consiste en congelar lo que funciona y saturar a la actividad con impuestos.

El miedo a lo desconocido, el secreto hermético impuesto sobre la situación financiera y cambiaria y la imposibilidad de decir la verdad nos llevan por el peor camino: en el inconsciente colectivo nacional hay demasiados malos recuerdos, que afloran en estas circunstancias. Mientras la retórica minimiza la importancia del mundo exterior, el acuerdo en trámite de con el FMI funciona como "tótem y tabú".

Cuesta encontrar un dato preciso y no discutido sobre el nivel de las reservas. Según el economista Héctor Giuliano, el BCRA tenía, al 31 de octubre, reservas Internacionales brutas por US$ 42.800 millones, pero "las reservas netas y disponibles, según como se las calcule estarían hoy sólo entre US$ 5.500 / 4.500 millones y los US$ 1.500 millones".

Las medidas que se toman corroboran que las reservas no tienen nada de "robustas".

Martín Redrado, ex presidente del BCRA, estima que se trata de una "situación de emergencia" y que "no tenemos dólares para cubrir un mes de importaciones".

La formula del "vivir con lo nuestro" no está funcionando. El exministro de Hacienda Alfonso Prat Gay, recordó que "Cristina Fernández dejó una deuda de US$ 86.000 millones a pagar en dos años".

Hace tiempo que nuestro país no tiene credibilidad, carece de un plan económico consistente y leyes aprobadas con acuerdo mayoritario del Congreso en vez de decretos de necesidad y urgencias o resoluciones del BCRA.

En este contexto de desconcierto un ministro habitualmente moderado, Matías Kulfas, sorprendió con un exabrupto clasista: "La gente que viaja el exterior no es pobre; la clase media puede veranear en el país y el que se quiere ir al exterior, que lo pague", dijo.

La realidad es la única verdad. No se puede sacar adelante la economía de un país culpando a Mauricio Macri, al FMI o a cualquier "enemigo", porque lo que está pasando es que hay una encrucijada económica: hace once años que el PBI está inmóvil, mientras que la población sigue creciendo.

Las falacias son tan solo trucos de palabras. En América latina la economía, poco a poco, vuelve a los niveles de 2019.

En la Argentina, según un informe del Banco Mundial, "la calidad del empleo se ha deteriorado, la mitad de los hogares no pudo recuperar su ingreso, los problemas de alimentación continúan, los chicos todavía no han vuelto totalmente a clase, entre otros problemas". No es novedad para nosotros: lo dice el Indec.

Lo que crece son los precios, los impuestos, la prohibiciones y la pobreza.

Ni las reservas son robustas ni hay un plan de desarrollo productivo; no hay plan de ninguna naturaleza, porque la coalición gobernante no resuelve sus diferencias de intereses y sus disputas de poder.

No importa qué plan pide el FMI. Lo que importa es encontrar un camino con menos congelamientos y más ingresos. Y esa es una imposición del sentido común. Que, por cierto, no abunda entre nosotros.

* Periodista y editor de El Tribuno


Vuelva a HOME


*La información y las opiniones aquí publicados no reflejan necesariamente la línea editorial de Mining Press y EnerNews

;