Venezuela expuso las ventajas de su marco regulatorio para atraer socios en proyectos de exportación.
En la ciudad de Moscú, se llevó a cabo la 8va Cumbre del Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG), encuentro multilateral presidido por el mandatario de la Federación Rusa, Vladímir Putin, que reunió a las principales naciones productoras para analizar el futuro del sector, la seguridad de suministro y los esquemas de cooperación en el mercado energético global.
Durante el plenario, la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, destacó que el país ostenta la novena reserva probada de gas natural a nivel mundial y expuso las metas de la nación para consolidarse como un actor relevante en el mercado de exportación. La estrategia se apoya en el marco de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, la cual ofrece esquemas contractuales y modelos de asociación orientados a atraer capitales internacionales para el desarrollo de campos offshore y de superficie.
"Venezuela avanza de la mano de importantes socios internacionales en la consolidación de su rol como gran productor y exportador. Respaldada por una nueva Ley Orgánica de Hidrocarburos que ofrece estabilidad contractual y modelos transparentes, queremos ser una potencia gasífera para el consumo nacional y la exportación", afirmó la mandataria venezolana Delcy Rodríguez durante su intervención en el foro.
El FPEG reúne a un bloque estratégico de naciones que concentran de manera conjunta el 71% de las reservas probadas de gas del planeta y representan el 40% del comercio mundial del fluido. En ese contexto, durante las sesiones de trabajo se analizó el rol del gas natural como combustible de transición clave para el proceso de industrialización y la reducción de brechas de pobreza energética.
Proyecciones de mercado a largo plazo
Las estimaciones presentadas durante la cumbre indican que para el año 2055 la demanda mundial de gas natural experimentará un incremento superior al 30%. Este crecimiento estará impulsado por la necesidad de contar con fuentes de energía continuas, asequibles y de menor huella de carbono que permitan sostener la expansión industrial en economías emergentes.
En este marco, las naciones integrantes del FPEG coincidieron en la necesidad de consolidar mecanismos de diálogo que eviten distorsiones en la cadena global de suministros y resguarden la estabilidad de los precios internacionales.