En el encuentro con CEOs de AOG Patagonia, el country manager de Pluspetrol Argentina, Julián Escuder, repasó las desinversiones que dejaron a la empresa a un paso de un portafolio exclusivamente no convencional y contó cómo Bajo del Choique pasó de 5.600 a 50.000 barriles en menos de dos años.
Pluspetrol está a punto de completar una transformación que, según su country manager en la Argentina, Julián Escuder, la dejará como “una compañía de puro shale” en el país. Lo planteó durante su participación en el encuentro con CEOs de AOG Patagonia, donde repasó el camino de la compañía desde sus orígenes en la cuenca hasta su actual foco en Vaca Muerta.
De Centenario al no convencional
“Arrancamos aquí en Neuquén, en Centenario, nos expandimos a Ramos, tuvimos una expansión regional bastante fuerte”, recordó Escuder. Tras la compra de los activos de Exxon, la empresa quedó con un pool extenso y fue ejecutando una serie de desinversiones, que empezaron por el área Centenario, con un valor sentimental para la compañía: “Ahí empezó todo”. Casi 50 años después, el área fue vendida a Fluxus, una operación que, según el ejecutivo, resultó buena y permitió el ingreso de un nuevo operador a la cuenca.
Luego avanzaron con la desinversión de Loma Jarillosa y Puesto Silva, que posibilitó la llegada de Geopark, y con operaciones en Los Toldos con Continental, Tecpetrol y JPM. Escuder destacó que tres de esas transacciones permitieron el ingreso de nuevos jugadores a la cuenca, tanto en convencional como en no convencional.
El último paso es la salida de los activos de El Corcovo, que Pluspetrol había comprado a Petroandina en 2009 y que hoy son su último activo convencional. Según Escuder, la operación está cerca de concretarse: faltan las aprobaciones y PECOM comenzaría a operarlos “dentro de unos meses”.
Tres activos, todo el plan de inversión
Con ese movimiento, el portafolio pasará de una compañía con mucho foco en convencional a “un pool más chico de activos de altísima calidad, exclusivamente no convencionales”. Escuder enumeró los tres sobre los que se apoya todo el plan de inversión:
+ La Calera, primera incorporación de Pluspetrol al no convencional y un importante activo de gas rico.
+Bajo del Choique–La Invernada, el activo insignia que tenía Exxon, adquirido en diciembre de 2024.
+ El 20% de La Escalonada, lindero a Bajo del Choique.
Bajo del Choique: de 5.600 a 50.000 barriles
El ejecutivo calificó a Bajo del Choique como “un activo excepcional” y apuntó a la productividad de sus pozos: según mediciones del mes pasado, seis de los diez mejores pozos de Vaca Muerta pertenecen al bloque. Además, destacó que lo que originalmente eran dos activos hoy es una sola concesión.
La compañía tomó el área con una producción de 5.600 barriles y hoy produce 50.000, a menos de dos años de la toma. Para lograrlo, Pluspetrol armó un grupo dedicado a monetizar rápidamente el activo: en menos de 14 meses tuvo la primera planta de 25.000 barriles, más una planta de evacuación temprana, y a mediados de este año comenzó a llenarla.
El cronograma de plantas
Escuder detalló que dentro de unos seis meses se sumará otra planta de 25.000 barriles, a la que luego se agregarán dos más de 30.000 cada una en los dos años siguientes. En total, serán 85.000 barriles de capacidad adicional en 30 meses, que sumados a lo existente llevarían la capacidad a 135.000 barriles. Si alguna de las plantas iniciales se da de baja, la capacidad rondaría entre 110.000 y 120.000 barriles, según sus estimaciones.
Ese esquema es el que cubre el RIGI del proyecto: las cuatro primeras plantas (dos de 25.000 y dos de 30.000 barriles) y la perforación de más de 600 pozos para alimentarlas. Escuder anticipó que, como los pozos resultaron mejores de lo esperado desde que se presentó el régimen, el desarrollo podría ser más rápido y de mayor escala que lo comprometido.
Un desarrollo modular
El ejecutivo destacó también el esquema elegido: plantas chicas y secuenciales que acompañan el avance del desarrollo por la geografía del lote. Eso permitió la evacuación temprana, aunque con la contrapartida de mayor necesidad operativa para cada una de las plantas. “Por suerte, con los precios internacionales, eso nos dio un envión muy fuerte al desarrollo”, señaló.
Pozos de 3.000 barriles por día
Escuder aseguró que hay pozos que producen 3.000 barriles diarios y acumulan poco más de un millón y medio de barriles, según las estimaciones. “Son pozos realmente excepcionales”, afirmó.
Sobre la compra de Exxon, reconoció que fue un proceso muy competitivo y que se pagó un valor que exigía disciplina y precisión en el desarrollo: “Algunos decían que estábamos locos”. Pero, según dijo, sabían que adquirían “si no es el mejor, uno de los mejores activos de Vaca Muerta”, y tras unos 40 a 50 pozos perforados desde la compra, la compañía pudo validar esas premisas.