Neuquén y Vaca Muerta consolidan el despegue energético del país, impulsados por la expansión de infraestructura de transporte y la creciente actividad en pozos no convencionales.
La industria hidrocarburífera argentina atraviesa uno de los momentos más expansivos de su historia reciente. Según los últimos registros oficiales, la producción nacional de petróleo registró un nuevo hito histórico, posicionándose cada vez más cerca de la meta simbólica de un millón de barriles diarios, un volumen que consolidaría al país como un exportador neto de energía a escala regional y global.
El fenomenal incremento responde principalmente al desarrollo sostenido de los yacimientos no convencionales en la formación Vaca Muerta (en la Cuenca Neuquina), que continúa batiendo récords de productividad mes a mes gracias a:
+ Eficiencia operativa y técnica: Mejoras sustanciales en los tiempos de perforación y fractura hidráulica, logrando pozos más productivos y con menores costos operativos por barril.
+ Ampliación de la infraestructura de evacuación: La habilitación y optimización de nuevos gasoductos y oleoductos (como los proyectos de ampliación de Oldelval y los tramos hacia el Atlántico y el Pacífico) han destrabado el cuello de botella histórico que limitaba la salida de la producción hacia los mercados de exportación.
+ Inversiones estratégicas: Fuerte desembolso de capital por parte de las principales operadoras energéticas nacionales e internacionales, apostando a la seguridad jurídica y a la rentabilidad del shale oil.
Impacto macroeconómico y balanza comercial
Este salto productivo no solo garantiza el autoabastecimiento interno de combustibles, sino que redefine por completo la balanza comercial de la Argentina. Con saldos exportables crecientes hacia países limítrofes y mercados internacionales de ultramar, el sector hidrocarburífero se consolida como uno de los principales generadores de divisas genuinas para la economía nacional, aliviando las restricciones externas y potenciando el empleo directo e indirecto en toda la cadena de valor industrial.