El presidente de CAPPITEL y del Grupo CGM planteó que Vaca Muerta abre oportunidades para las empresas tecnológicas nacionales, pero advirtió que los costos de los insumos y la política tributaria y financiera frenan su competitividad y su salida al mundo.
Las necesidades del sector energético en materia de tecnología son concretas, según Aníbal Stancanelli, presidente de CAPPITEL y de Grupo CGM. “Veo una franca necesidad en la implementación de soluciones de conectividad, de seguridad y de soluciones de automatización, que permitan cubrir adecuadamente emprendimientos desplegados en un gran ámbito geográfico”, afirmó.
OPORTUNIDADES, PERO CON DIFERENCIAL
Consultado sobre el lugar de las firmas nacionales en el desarrollo de Vaca Muerta, el empresario marcó que hay espacio en toda la cadena, aunque con una condición. “Existen oportunidades en todos los sectores de la industria, pero hay que trabajar fuerte en ofertas personalizadas que nos permitan ofrecer un diferencial frente a las soluciones externas”, sostuvo.
EL PROBLEMA DE LOS COSTOS
Sobre los obstáculos para competir y exportar, fue directo. “El principal obstáculo es de costos, para las ofertas en el mercado nacional los insumos llegan a nuestras empresas a valores más elevados que los de la competencia importada y tanto para lo nacional como para la exportación la política tributaria y la financiera no ayuda”.
Stancanelli consideró que un cambio en ese escenario tendría un efecto directo. “Creo francamente que si estas situaciones se encausaran, como ya ocurre en otros países, podríamos pegar un salto productivo y exportable más que interesante”.
A pesar de ese contexto, el dirigente destacó que el sector no se detiene. “A pesar de la situación presente, las pymes siguen apostando a la innovación como principal herramienta para sobrevivir y crecer”, cerró.