Con plazos de entrega de 36 meses, TGN ya compró los equipos de las primeras plantas, pero advierte que la capacidad extra del Belgrano y de la reversión del Norte llegará por etapas.
Entre los condicionantes de la expansión del sistema de transporte, Horacio Pizarro destacó uno que no es local: la provisión de turbocompresores. Según explicó, hoy es “uno de los grandes cuellos de botella” para ampliar capacidad en el mundo, en parte por la construcción de data centers.
Los fabricantes le estiman a TGN un plazo del orden de 36 meses, casi tres años, para entregar una turbocompresora. A eso se suman entre 5 y 6 meses para trasladarla y montarla en la planta.
TGN colocó una orden de compra por una turbocompresora para la planta de Tratayén, la de cabecera del Belgrano, y dos órdenes para las primeras plantas de la reversión del Norte, en Tío Pujio y Ferreyra. Fue una decisión tomada antes de confirmar los proyectos, para asegurar los equipos.
El efecto sobre la capacidad y los plazos
Belgrano: a abril de 2029, con ofertas suficientes, TGN podrá asegurar 13 o hasta 16 MMm3/d. La ampliación hasta 20, 24, 30 o 35 MMm3/d, que requiere dos plantas nuevas (San Luis y Córdoba), irá por etapas a lo largo de los años.
Reversión del Norte: llevar la capacidad de 15 a 29 MMm3/d implica sumar casi 70.000 HP, el equivalente a unas cinco plantas compresoras nuevas. Para abril de 2029 habría unos 10 MMm3/d adicionales; los 4 restantes llegarían en 2030 o 2031.
“No hay ninguna manera de que en abril del 29 consigamos la cantidad de turbocompresoras necesarias” para toda la demanda, resumió Pizarro.
Qué pasa con quienes queden afuera
Si las ofertas del concurso de noviembre superan los 16 MMm3/d, se adjudicarán los primeros 16 según el porcentaje de prepago. Para el resto, TGN propone acordar un cronograma de ampliaciones en función de la disponibilidad de equipos, probablemente desde 2030.