La etapa exploratoria previa requirió desembolsos por US$ 123 millones y la perforación de siete pozos horizontales.
El Gobierno de la provincia de Río Negro oficializó el paso de la fase exploratoria a la etapa de desarrollo productivo masivo en su porción de la Formación Vaca Muerta, mediante la publicación del Decreto 917/26 en el Boletín Oficial.
La norma aprueba la declaración de comercialidad de las áreas Confluencia Norte y Confluencia Sur, unificándolas en un único bloque denominado “Confluencia” que abarca 272,22 kilómetros cuadrados. En el mismo acto, la Provincia otorgó a la empresa Phoenix Global Resources S.A. una Concesión de Explotación No Convencional de Hidrocarburos (CENCH) por un plazo de 35 años.
Durante la fase de evaluación previa, la operadora ejecutó inversiones por US$ 123 millones -superando el compromiso licitatorio de US$ 90 millones- e incluyó la perforación y completación de siete pozos horizontales (tres en el bloque Norte y cuatro en el Sur) que certificaron la continuidad geológica del reservorio no convencional.
Plan de inversión y proyección operativa
El esquema aprobado contempla el inicio de un Plan Piloto mediante un pad de caracterización integrado por dos pozos horizontales adicionales, con un presupuesto de US$ 13 millones.
Posteriormente, el Plan de Explotación para el quinquenio 2027-2031 demandará un desembolso estimado en US$ 494,4 millones para la perforación de 40 pozos horizontales y la construcción de la Planta de Tratamiento de Confluencia. A largo plazo, el modelo de desarrollo proyecta un horizonte de hasta 205 pozos e inversiones acumuladas por más de US$ 3.000 millones en los próximos 13 años.
"Confirmamos que Río Negro tiene recursos, planificación y capacidad técnica para avanzar en Vaca Muerta. Dejamos atrás una etapa de exploración exitosa y empezamos una nueva fase orientada a transformar ese conocimiento en producción, inversión e infraestructura", destacó la secretaria de Hidrocarburos provincial, Mariela Moya.
Ingresos fiscales y fiscalización ambiental
El otorgamiento del contrato fija el pago directo a las arcas provinciales de US$ 5,05 millones en concepto de Bono de Comercialidad y US$ 650.000 para Aporte de Infraestructura (sumando US$ 5,7 millones), junto con una partida de US$ 1,3 millones destinada a programas de Responsabilidad Social Empresaria (RSE).
En el plano regulatorio, las operaciones dentro del bloque quedarán sujetas a la supervisión del Departamento Provincial de Aguas y de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, exigiendo Estudios de Impacto Ambiental previos para cada locación, tratamiento de aguas de producción y monitoreo sistemático de acuíferos.