La cartera nacional abarca 66 proyectos por más de US$ 64.000 millones, pero su avance se ve frenado por trabas operativas.
En el marco de la jornada Rumbo a PERUMIN, organizada por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) bajo la premisa "Minerales críticos, integración y desarrollo regional", analistas del sector debatieron sobre las oportunidades de abastecimiento global y las barreras burocráticas que frenan la actividad.
Durante las exposiciones, Roderick Eggert, docente de la Colorado School of Mines, resaltó que la geología peruana cuenta con capacidad para producir entre 35 y 40 de los 60 minerales críticos identificados por Estados Unidos, principalmente como subproductos de operaciones a gran escala.
Sin embargo, la vicepresidenta de Hágase Instituto, Paola Bustamante, advirtió sobre la parálisis administrativa que afecta a los emprendimientos: los procedimientos requeridos para habilitar un proyecto minero se multiplicaron, pasando de 12 trámites en 2001 a 265 en la actualidad, repartidos entre 30 entidades del sector público.
Cartera de inversiones y captación de talento en el Estado
Bustamante precisó que el país ostenta una cartera de 66 proyectos mineros valorada en más de US$ 64.000 millones, de los cuales únicamente ocho se encuentran en fase de construcción. A esta traba normativa se suma la pérdida de perfil técnico en los organismos de control estatal, donde se observa un desinterés de las nuevas generaciones de graduados universitarios por incorporarse a la función pública. "Es muy importante que estos proyectos se concreten mediante una articulación local, regional y nacional. Si estamos dejando que los estudiantes no quieran trabajar en el sector público, ¿a quién le estamos dejando la gestión del Estado?", cuestionó Paola Bustamante.
Gestión de la confianza y articulación social
Por su parte, la exministra del Ambiente Lucía Ruiz enfatizó que el desarrollo de nuevos yacimientos requiere abordar de manera preventiva la fragmentación social y la crisis de representatividad en las zonas de influencia.
Ruiz sostuvo que las inversiones deben anticipar el trabajo político e institucional en el territorio en lugar de asumir escenarios neutrales, articulando capacidades de gestión con las autoridades locales para consolidar la viabilidad de los proyectos de minerales estratégicos.