Según el informe de la Secretaría de Minería, con proyecciones de S&P, la demanda crecería de 1,5 a 3,5 millones de toneladas de LCE. El almacenamiento de energía y los camiones eléctricos ganan peso frente a los autos. Además señala que los costos operativos de la Argentina bajaron 1,8% en 2025, aunque la caída del precio promedio fue mucho mayor. Hacia adelante, estima que el valor no superaría un promedio de US$ 20.000 por tonelada de LCE.
El mercado del litio está dejando atrás el superávit de los últimos años. Así lo plantea el informe de la Secretaría de Minería, que, con proyecciones de S&P de mayo de 2026, estima que la demanda global pasará de 1,5 millones de toneladas de LCE en 2025 a 3,5 millones en 2035.
UNA DEMANDA QUE SE REACOMODA
En 2025 la demanda creció 26,8% interanual, desde 1,2 millones de toneladas en 2024. Los vehículos eléctricos enchufables (PEV) siguen siendo el principal destino, con 52,3% del total, pero pierden participación frente a los sistemas de almacenamiento con baterías (BESS, 24,3%) y a los vehículos eléctricos comerciales (ECV, 7,7%). Entre los tres explican el 84,3% del consumo.
Hacia 2035, el informe proyecta que solo los PEV (65,1%) y los ECV (11,4%) ganarían participación, mientras que los BESS bajarían a 14,8%. China seguiría como principal consumidor, aunque Estados Unidos y la Unión Europea ganarían peso.
AUTOS ELÉCTRICOS: MENOS SUBSIDIOS, MÁS MERCADO
Las ventas globales de PEV superaron los 16,5 millones de unidades en 2025 (+28,6%), y China concentró el 64,4%. El documento atribuye la desaceleración a la quita de subsidios en China y Estados Unidos. Para 2035, S&P espera que las ventas se multipliquen casi tres veces respecto a 2024 y superen los 47 millones de unidades, con un crecimiento cada vez más dependiente del mercado que de los incentivos fiscales.
DE SUPERÁVIT A DÉFICIT
Según el balance de S&P, el superávit de compuestos de litio fue de 171.000 toneladas en 2025, 16,2% menos que en 2024. Luego se ubicaría entre 22.000 y 37.000 toneladas entre 2026 y 2029, subiría de forma transitoria hacia 2031 y cambiaría de signo en 2033, con un déficit de 154.000 toneladas en 2035.
El informe explica el achicamiento del excedente por la aceleración de los BESS, los recortes en exploración y la postergación o cancelación de proyectos greenfield de alto costo durante el ciclo bajista de precios. La oferta actual proviene sobre todo de expansiones brownfield de menor costo o de proyectos maduros.
Al cruzar la oferta de S&P con los tres escenarios de demanda de la IEA, el documento concluye que, bajo el de alta demanda, la demanda insatisfecha comenzaría en 2030. En el de políticas declaradas, el déficit aparecería desde 2033, aunque mucho menor.
El litio recupera precio y las mineras recomponen márgenes: el carbonato tocó US$ 22.250 por tonelada en mayo
Tras tocar su piso de cinco años en junio de 2025, el precio del litio empezó a recuperarse. Según el informe de la Secretaría de Minería, el carbonato alcanzó en mayo de 2026 los US$ 22.250 por tonelada, su nivel más alto desde enero de 2024. Con un mercado más ajustado, los precios se vuelven muy sensibles a los riesgos de suministro.
MÁRGENES Y REAPERTURAS
El documento indica que el repunte incrementó los márgenes de las mineras en operación y podría ayudar a reabrir operaciones cerradas, en especial las de roca dura y las no convencionales, de mayores costos que los proyectos de salmueras. En 2025, solo un pequeño grupo de operaciones de salmuera tuvo márgenes negativos. En el primer trimestre de 2026, el EBITDA de Tianqi Lithium y Ganfeng Lithium se duplicó respecto al mismo período del año anterior, y SQM reportó una situación similar.
En el primer semestre de 2026, además, el carbonato se consolidó por encima del hidróxido, por la mayor producción de baterías LFP, que demandan solo carbonato.
EL CASH COST ARGENTINO
En 2025, el cash cost de las operaciones argentinas bajó 1,8% interanual, hasta unos US$ 7.339 por tonelada de LCE, frente a una caída de 25% en el precio promedio del carbonato. Aun así, según el informe, el país mantiene ventajas de costos frente a otros productores.
Los reactivos y los gastos en planta explican más del 70% del cash cost y ambos bajaron. Las regalías cayeron 13%, mientras que la energía subió 22,5%. Por salar, el cash cost se redujo 1,3% en Hombre Muerto, 6,8% en Olaroz y 2,3% en el proyecto Cauchari-Olaroz.
LAS PROYECCIONES
Para la próxima década, el informe estima que el precio no superaría un promedio de US$ 20.000 por tonelada de LCE. Los precios actuales equivalen a aproximadamente un tercio del promedio récord de 2022.