Las obras forman parte de un plan provincial integral que interviene 2.050 kilómetros de rutas en todo Neuquén.
Con el objetivo de adecuar la red de caminos al intenso flujo operativo del sector de hidrocarburos y al tránsito particular, el Gobierno de la Provincia del Neuquén mantiene en plena ejecución tres frentes de obras viales simultáneos en el departamento Pehuenches, en pleno corazón de Vaca Muerta.
El despliegue de infraestructura abarca la construcción de una nueva rotonda en la intersección de las rutas provinciales 7 y 5, el inicio de la pavimentación del tramo Cortaderas sobre la Ruta 7 y la edificación de un nuevo puente sobre el arroyo Carranza en la Ruta 5, en dirección a Rincón de los Sauces.
Las tres intervenciones se enmarcan en un plan provincial de conectividad que contempla obras de pavimentación, repavimentación y mantenimiento sobre 2.050 kilómetros de rutas en toda la geografía neuquina.
Asfalto en la Ruta 7: Ahorro de 100 kilómetros hacia el norte
El proyecto sobre la Ruta Provincial 7 representa una transformación estratégica para la vinculación entre la zona Confluencia y el Alto Neuquén. En esta primera fase, las máquinas trabajan sobre los 20 kilómetros iniciales desde el empalme con la Ruta 5, en el sector de Cortaderas.
La traza completa proyecta la pavimentación de 116 kilómetros hasta empalmar con la Ruta Nacional 40 a la altura del paraje Auquinco. Una vez completado el asfaltado integral, la travesía vehicular entre la capital provincial y el norte neuquino se reducirá en aproximadamente 100 kilómetros, aliviando los costos logísticos de la cadena de suministros y reduciendo tiempos de viaje.
Nuevo puente de 120 metros en arroyo Carranza
En paralelo, sobre la Ruta Provincial 5 -eje troncal que abastece el yacimiento de Rincón de los Sauces-, avanza la construcción del viaducto sobre el arroyo Carranza. Para sostener el tránsito pesado durante los trabajos, la provincia ejecutó un desvío consolidado.
El proyecto contempla una estructura de 120 metros de longitud emplazada sobre el actual badén Norte, complementada con dos alcantarillas de gran porte y muros de ala en el badén Sur. La obra busca erradicar las interrupciones mecánicas y los cortes de calzada provocados por las crecidas estacionales del arroyo durante los temporales.