El ministro de Economía se reunió con funcionarios y ejecutivos de tres grandes mineras para lanzar un ciclo de encuentros que buscará conectar los proyectos del régimen con proveedores nacionales. Ya son 1.200 las empresas locales movilizadas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, encabezó un encuentro con el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González; el secretario de Minería, Luis Lucero, y ejecutivos de tres grandes compañías mineras con inversiones en curso en el país. El objetivo de la reunión fue delinear los detalles de las "Rondas de Negocios RIGI", un nuevo esquema que el Gobierno pondrá en marcha el próximo mes.
Rosario, primera parada
El 29 de octubre, Rosario será sede del primer encuentro de esta serie, que reunirá a las compañías con proyectos aprobados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) junto a otras 25 empresas del sector. La iniciativa, organizada por el Ministerio de Economía, busca ser el puntapié de un ciclo de rondas de negocios que se replicará en distintos puntos del país.
Según explicó Caputo, el propósito central de estos encuentros es conectar los proyectos RIGI de minería, industria e infraestructura con los proveedores nacionales, de manera que estos conozcan el cronograma de inversiones previsto y puedan acceder a nuevas oportunidades de negocio para sus empresas proveedoras de bienes o servicios.
El impacto en cifras
Al presentar la iniciativa, el ministro destacó el alcance que ya tienen las inversiones del régimen sobre el entramado productivo local: el 86% de lo invertido está destinado a empresas nacionales y ya se movilizaron más de 1.200 proveedores en distintas provincias del país.
El anuncio se da en un contexto de caída acumulada del 2,6% de la actividad industrial en lo que va del año, lo que explica el interés del equipo económico en profundizar el encadenamiento productivo entre las grandes inversiones amparadas por el RIGI y las pymes proveedoras de bienes y servicios.
Contexto: el estado actual del RIGI
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, sancionado en 2024 como parte de la Ley Bases, sigue sumando proyectos casi diez meses después de su implementación plena. Según datos oficiales del Ministerio de Economía, hasta comienzos de septiembre había 23 proyectos aprobados por resolución, que concentran una inversión comprometida cercana a los USD 49.766 millones, a los que se suman decenas de iniciativas en evaluación.
El propio organismo económico habilitó recientemente una plataforma web oficial para el seguimiento público de los proyectos, con el detalle de las iniciativas aprobadas, los montos comprometidos y los empleos directos e indirectos estimados en cada caso.
Entre los proyectos de mayor envergadura aprobados hasta el momento se destacan:
Southern Energy LNG (Pan American Energy–Golar LNG): terminal de licuefacción de gas natural en el golfo de San Matías, Río Negro, con una inversión que ronda los USD 15.000 millones.
Rio Tinto – Rincón (Salta): ampliación del proyecto de litio, con una inversión de USD 2.700 millones.
Vaca Muerta Oleoducto Sur (Río Negro): USD 2.486 millones para conectar Allen con Punta Colorada.
Cauchari Olaroz (Jujuy): ampliación de la mina de litio, con USD 1.166 millones.
Gasoducto San Matías (Río Negro): USD 1.300 millones.
Los Azules (McEwen Mining, San Juan): USD 2.672 millones.
A esa lista se suma la posible incorporación de Argentina LNG, el proyecto que YPF prepara junto a Eni y XRG (brazo inversor de ADNOC), con una inversión estimada en USD 51.000 millones, la mayor solicitud de adhesión presentada hasta la fecha ante el régimen.
Además, en el plano de infraestructura energética asociada, TGN avanza con el desarrollo del Gasoducto Manuel Belgrano y obras complementarias, con un desembolso proyectado de USD 2.200 millones, orientado a potenciar el transporte de gas de Vaca Muerta hacia el Centro, Norte y Litoral del país.
En febrero de 2026, el Gobierno había prorrogado la vigencia del RIGI por un año adicional —hasta julio de 2027— e incorporado nuevos desarrollos de upstream de petróleo y gas con un piso de inversión de USD 600 millones, en un intento por dar mayor previsibilidad al esquema.