El gasoducto proyectado tendrá 472 kilómetros de extensión para vincular la producción no convencional con el golfo San Matías.
Con la llegada del buque Turbo S desde la India, la terminal portuaria rionegrina puso en marcha las operaciones de desembarco de más de 3.000 conductos de gran porte, consolidándose como un nodo estratégico para la infraestructura energética nacional.
La actividad logística en el Puerto de San Antonio Este registra un fuerte dinamismo tras iniciarse la descarga del segundo de los doce buques programados para transportar los materiales destinados a la construcción del San Matías Pipeline. La nueva fase operativa comenzó con el arribo de la embarcación Turbo S, la cual transportó 3.340 caños de 36 pulgadas provenientes de la India.
Las labores de descarga en la terminal demandarán aproximadamente seis días de trabajo continuo. Una vez completado el procedimiento, la totalidad de los conductos será trasladada hacia la nueva zona de acopio desarrollada específicamente para dar soporte al incremento de la demanda logística en la región.
Un nodo clave para la red energética
El cronograma previsto contempla la llegada progresiva de nuevas embarcaciones hasta el mes de abril, afianzando el rol del puerto rionegrino dentro de la cadena de suministros para los proyectos hidrocarburíferos de gran envergadura.
Los componentes descargados se utilizarán en la obra del San Matías Pipeline, un gasoducto de 472 kilómetros de extensión y 36 pulgadas de diámetro diseñado para vincular la producción de gas desde Vaca Muerta hasta la costa atlántica provincial. Esta infraestructura poseerá una capacidad de transporte de hasta 27 millones de metros cúbicos diarios, destinados a abastecer las unidades flotantes de licuefacción proyectadas para la exportación de Gas Natural Licuado (GNL) desde el Golfo San Matías.