Las estimaciones oficiales indican que cada equipo de perforación activo demanda planteles operativos continuos.
El plan de expansión en los yacimientos requerirá la incorporación masiva de personal especializado en perforación y servicios asociados, impulsado por esquemas de cooperación internacional.
De acuerdo con proyecciones difundidas por el vicepresidente ejecutivo de Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa), Jovanny Martínez, las actividades de explotación y desarrollo en la Faja Petrolífera del Orinoco contemplan la creación de aproximadamente 100.000 nuevos empleos orientados a cubrir demandas técnicas, operativas y logísticas.
El despliegue operativo proyectado contempla una alta exigencia de recursos humanos en frentes de perforación y servicios de apoyo. Según los parámetros técnicos del sector, cada equipo de perforación activo demanda una dotación aproximada de 60 trabajadores distribuidos en tres turnos diarios; bajo este esquema, un plan estimado de reactivación de 250 taladros implicaría la incorporación de más de 50.000 operarios de manera específica para dichas labores.
Contexto geográfico y productivo
La Faja Petrolífera del Orinoco -ubicada en la región este-centromeridional de Venezuela, al norte del río Orinoco- constituye una de las mayores acumulaciones de petróleo crudo pesado y extrapesado del mundo. Geológicamente dividida en los bloques Boyacá, Junín, Ayacucho y Carabobo, la zona se caracteriza por poseer hidrocarburos de alta viscosidad que requieren tecnologías específicas de extracción, mejoramiento y dilución para su posterior comercialización en los mercados internacionales.
Desde el punto de vista económico, las autoridades sectoriales indicaron que la materialización de estos puestos de trabajo se sustenta en el marco de acuerdos de cooperación energética entablados con distintos actores e inversores internacionales, cuyo propósito central es incrementar de forma progresiva la capacidad productiva instalada y dinamizar la cadena de valor de la industria hidrocarburífera nacional.