El banco de inversión advierte que el crudo podría escalar hasta los US$ 120 por barril si se intensifican las restricciones en el transporte marítimo. Se proyecta que las alteraciones en la oferta se prolonguen durante los próximos años antes de iniciar una recuperación gradual.
Goldman Sachs revisó al alza sus proyecciones para los precios internacionales del petróleo, estimando que las disrupciones logísticas y las tensiones operativas en Oriente Próximo se extenderán hasta 2027. La entidad financiera considera que el estancamiento en corredores marítimos estratégicos continuará presionando la oferta global de crudo.
En su informe de mercado, el equipo de análisis liderado por Daan Struyven detalló que el barril de crudo (tanto el Brent como el WTI) mantendrá una prima de riesgo elevada en el mediano plazo. No obstante, el banco proyecta que hacia la segunda mitad de 2027 la producción y el transporte de hidrocarburos en la región comenzarán a normalizarse paulatinamente a medida que entren en funcionamiento nuevas obras de infraestructura y rutas alternativas de oleoductos.
Goldman Sachs plantea un abanico de posibilidades sujeto a la evolución de las disputas geopolíticas y la seguridad del tráfico marítimo:
Escenario alcista (hasta US$ 120): Si se profundizan los bloqueos o ataques en pasajes marítimos clave de la región, el barril de petróleo podría experimentar una escalada hacia la zona de los US$ 120.
Escenario de normalización (US$ 80): En caso de alcanzarse una tregua operativa que restablezca los flujos habituales de exportación, el precio del crudo podría ceder y retroceder hacia la franja de los US$ 80 por barril.
El diésel y el gas natural sufren la mayor presión
A pesar del ajuste alcista sobre la materia prima, los analistas de Goldman destacan que la mayor presión de precios no se registra en el crudo, sino en los productos derivados y refinados. El caso del diésel industrial resulta emblemático, habiendo registrado aumentos superiores al 100% en lo que va del año debido a la rigidez de los canales de distribución.
Ante esta volatilidad, el banco sugiere a los inversores internacionales utilizar estrategias de cobertura mediante posiciones largas en gas natural y refinados, sectores que reaccionan con mayor sensibilidad que el crudo ante los estrangulamientos logísticos.
China como freno moderador
Por último, el informe hace hincapié en el papel que juega la economía china dentro de la dinámica global. Según el análisis de la entidad, China actúa como una "fuerza estabilizadora" al recortar sus volúmenes de importación cada vez que los precios superan ciertos umbrales. Esta retracción en la demanda china le pone un techo momentáneo a la cotización del crudo, aunque su impacto es menor sobre los mercados del gas y los refinados.