Un nuevo informe de Ember revela que el gigante asiático ingresó en la fase de "construir mientras se destruye", desplazando la generación térmica por primera vez en un decenio bajo crecimiento de demanda. Con exportaciones cleantech de USD 220.000 millones y el estancamiento del carbón en 17 provincias, el modelo chino redefine la seguridad energética global y frena el crecimiento de la demanda mundial de hidrocarburos.
Durante la última década, la narrativa sobre la transición energética en China se dividió en dos visiones contrapuestas. Por un lado, la expansión de la energía eólica, solar, baterías y vehículos eléctricos fue aclamada como el motor de la descarbonización. Por otro, la continua adición de capacidad térmica alimentada por carbón alimentó el escepticismo de analistas que sostenían que las energías renovables no estaban sustituyendo al sistema fósil, sino simplemente añadiéndose a él.
Los datos de 2025 y mediados de 2026 confirman que China ha dejado atrás la mera "adición" para entrar en una fase estructural más compleja: el "construir mientras se destruye". Las fuentes limpias han comenzado a asumir de forma efectiva las funciones operativas, de balance y de suministro industrial que históricamente pertenecían al carbón y al petróleo.

1. Un hito histórico: la energía limpia cubre el 100% del crecimiento de la demanda
En 2025, el consumo eléctrico de China alcanzó los 10,4 billones de kWh, siendo el primer país en superar los 10 billones. A pesar de que la demanda eléctrica creció un 5%, la generación térmica cayó un 0,7%. Fue la primera contracción de la generación fósil en diez años.
A diferencia de 2015 —año en que la generación térmica cayó en un contexto de estancamiento económico (+0,5% de demanda)—, el declive de 2025 se produjo con la economía en plena expansión. Como destacan los autores del informe de Ember:
"En 2025, la electricidad limpia cubrió la totalidad del crecimiento de la demanda eléctrica en China, desplazando a la generación térmica por primera vez en una década. Esto no es una anomalía de un solo año: en el promedio móvil de 12 meses, la generación a carbón se ha estancado desde principios de 2024", afirmó Muyi Yang, Biqing Yang, Aditya Lolla y Raul Miranda (Ember)
Entre 2015 y 2025, China incorporó más de 1.668 GW de capacidad eólica y solar combinada, un volumen superior a todo el sistema eléctrico que el país poseía en 2015 (1.450 GW). Aunque la capacidad instalada de carbón continuó aumentando como respaldo, sus horas de funcionamiento y su peso real en la matriz registran un freno definitivo.
2. Flexibilidad limpia: el almacenamiento en baterías toma el relevo
El despliegue de renovables variables ha exigido una transformación en la arquitectura de flexibilidad. China ha respondido con una escalada del almacenamiento mediante baterías, superando a la hidroeléctrica de bombeo en capacidad instalada a finales de 2024 y creciendo un 84% adicional durante 2025.
China representó aproximadamente el 60% de las nuevas instalaciones de baterías del mundo en 2025. La flota de almacenamiento está operando con mayor intensidad: la utilización promedio (en ciclos completos equivalentes) se duplicó entre 2022 y 2025, pasando de 146 a 299 ciclos anuales en sistemas independientes (standalone) y de 80 a 199 ciclos en instalaciones cointegradas con renovables.
Diversificación tecnológica: Junto a las baterías de litio, tecnologías de larga duración pasaron a fases comerciales entre 2023 y 2025: el almacenamiento de energía por aire comprimido (CAES) se multiplicó por más de 6 (con proyectos de 600 MW / 2,4 GWh en 2026), las baterías de flujo aumentaron más de 10 veces, y las sales fundidas para almacenamiento térmico se triplicaron.
3. Electrificación profunda en industria y transporte pesado
La cuota de la electricidad en el consumo final de energía de China alcanzó el 28,8% en 2024, superando a la Unión Europea (~23%) y Estados Unidos (~21%). Esta electrificación domina la industria ligera —más del 70% en maquinaria, equipos electrónicos y textiles— y penetra en sectores de difícil descarbonización.
En el sector transporte, los vehículos eléctricos de pasajeros alcanzaron el 67,2% de las ventas nuevas en junio de 2026. En el transporte pesado, las ventas de camiones eléctricos se duplicaron en 2024 y en 2025, alcanzando un 26% del mercado total de camiones nuevos (y rozando el 45% en junio de 2026). China representa 9 de cada 10 camiones eléctricos vendidos a nivel global.
4. El pico de combustibles fósiles se vislumbra en las provincias
El informe analiza 26 regiones provinciales clave para la generación térmica. En 17 de ellas —que representan más de la mitad de la capacidad térmica nacional— la generación a carbón se ha estancado o ha entrado en declive entre 2021 y 2025, incluyendo polos industriales como Shandong (-10%), Liaoning (-15%), Guangxi (-14%) y Hunan (-2%).
El uso absoluto de combustibles fósiles ha caído entre un 26% y un 71% desde sus picos históricos en ocho sectores industriales (extracción de fósiles -71%, textiles -69%, maquinaria -68%, equipos de transporte -52%). En la siderurgia y procesamiento de metales, se registran las primeras señales de meseta.
5. El dinamismo del "Crecimiento Verde" (Growing-by-Greening)
La transición china se sostiene sobre un motor de ventaja económica. La economía limpia generó en 2025 una actividad estimada en USD 2,1 billones (15,4 billones de yuanes), equiparándose a sectores tradicionales como la construcción o el sector inmobiliario.
Sustitución petrolera: La flota eléctrica desplaza más de 1 millón de barriles diarios de petróleo (mb/d). En un año, este consumo evitado equivale a más del doble de las reservas estratégicas gubernamentales de petróleo de la OCDE Europa (179 millones de barriles).
Nuevo motor exportador: Las exportaciones de tecnología limpia superaron los USD 220.000 millones en 2025, representando el 6,6% de las exportaciones totales en la primera mitad de 2026 (frente al 2,7% en 2020) y acercándose al volumen de las exportaciones tradicionales de confección, muebles y electrodomésticos.
6. Reajuste de políticas e impacto global
Tras la emisión del Documento No. 136 en febrero de 2025 —que fijó el fin de las tarifas garantizadas e integró a las renovables al mercado libre desde el 1 de junio de 2025—, el sector experimentó un reajuste en la primera mitad de 2026. Para encauzar esta etapa rumbo al 15º Plan Quinquenal (2026-2030), Pekín avanza en:
Transición a "doble control de carbono": Reemplazo del control energético por límites estrictos de emisión y cuotas de consumo renovable obligatorio para grandes industrias (acero, cemento, aluminio).
Estabilización de ingresos: Esquemas tipo Contratos por Diferencia (CfD) para amortiguar la volatilidad del mercado libre.
Fondo Nacional de Transición de Bajo Carbono: Políticas para acompañar a las provincias altamente dependientes del carbón (Shanxi, Mongolia Interior, Shaanxi).
Impacto global: Entre 2000 y 2025, China explicó el 50% del incremento mundial de la demanda de petróleo y más del 90% del crecimiento de la demanda global de carbón. El pico previsto para antes de 2030 elimina el principal motor histórico de expansión para los países exportadores de hidrocarburos, demostrando que el desarrollo industrial acelerado ya no está ligado al consumo creciente de combustibles fósiles