El modelo de operación en tiempo real integra la perforación, la fractura y las intervenciones en un único entorno digital.
Mediante un encuentro entre Horacio Marín y el directivo global Dharmesh Mehta, la petrolera consolidó una nueva etapa de colaboración tecnológica basada en inteligencia artificial, analítica avanzada y operaciones en tiempo real.
Con el propósito de afianzar la modernización tecnológica en los desarrollos no convencionales, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, mantuvo una reunión de trabajo con Dharmesh Mehta, Executive Chairman de la firma Corva, en el marco de la renovación de un acuerdo estratégico orientado a la transformación digital en la construcción de pozos.
La articulación entre ambas compañías se centra en la implementación de un modelo operativo basado en datos, analítica avanzada e inteligencia artificial (IA). Desde la creación del Centro de Monitoreo en Tiempo Real (RTIC) de Perforación y Workover, Corva se ha posicionado como una plataforma tecnológica vertebral para unificar la supervisión de las operaciones de perforación, fractura e intervenciones bajo un mismo entorno digital.
Evolución hacia la gestión predictiva y autónoma
Este cambio estructural permitió dejar atrás los esquemas tradicionales de monitoreo pasivo para dar paso a una gestión activa. De este modo, los especialistas y los equipos desplegados en el terreno pueden visualizar el desempeño de forma simultánea, anticiparse a eventos de riesgo, minimizar tiempos improductivos y acelerar la toma de decisiones con alta precisión.
El acuerdo ahora rubricado da inicio a una nueva fase colaborativa enfocada en transitar hacia operaciones progresivamente autónomas. Para ello, se incorporarán herramientas de analítica predictiva, alertas inteligentes, copilotos digitales, advisors y agentes automatizados capaces de asistir en labores de creciente complejidad técnica.
El RTIC como núcleo operativo digital
La meta compartida por las organizaciones es consolidar al RTIC como el sistema operativo digital definitivo para la construcción de pozos, enlazando de manera sinérgica al capital humano, los procesos, los volúmenes masivos de datos y la inteligencia artificial. Con esta infraestructura, YPF apunta a garantizar operaciones más seguras, escalables y predictivas que acompañen el crecimiento sostenido de la actividad en Vaca Muerta.