La iniciativa busca consolidar buenas prácticas corporativas y fomentar la participación informada de las comunidades.
Mediante la labor de la Oficina General de Gestión Social, el Ejecutivo ratificó su respaldo al espacio de diálogo multisectorial y a la operatividad de las ocho comisiones regionales orientadas a fiscalizar el uso de los fondos generados por la minería y los hidrocarburos.
El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) reafirmó su compromiso con la rendición de cuentas y la transparencia fiscal al garantizar la continuidad de la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI Perú). A través de la Oficina General de Gestión Social (OGGS), en su calidad de Secretaría Técnica Permanente, la cartera impulsa la articulación entre el Estado, las empresas del sector y la sociedad civil para asegurar una gestión pública abierta y participativa de los recursos naturales.
En el ámbito operativo, el organismo respaldó el funcionamiento de las ocho Comisiones Regionales EITI instaladas en Piura, Moquegua, Arequipa, Apurímac, Loreto, Áncash, La Libertad y Cajamarca. Estas instancias descentralizadas permiten acercar los mecanismos de control a las zonas de influencia directa, fomentando que las autoridades locales y las organizaciones comunitarias accedan de primera mano a la información económica generada por la explotación de recursos.
Informes nacionales y vigilancia ciudadana
Actualmente, la Comisión Nacional EITI Perú se encuentra abocada a la preparación del X Informe Nacional de Transparencia de las Industrias Extractivas (INTC), el cual abarcará el periodo 2023-2024. De forma paralela, los comités regionales avanzan en la difusión de sus respectivos Estudios de Transparencia Regional (ETR).
Estas herramientas técnicas detallan los pagos efectuados por las compañías extractivas y el destino de los fondos presupuestarios recibidos por los gobiernos subnacionales, consolidándose como pilares indispensables para robustecer la vigilancia ciudadana, promover las buenas prácticas corporativas y afianzar la paz social en las regiones productoras.