El modelo impulsado por el gobernador Rolando Figueroa busca traducir el crecimiento hidrocarburífero en bienestar ciudadano.
Mediante un modelo impulsado por el gobernador Rolando Figueroa, los ingresos generados por la producción de gas y petróleo se reinvierten en planes masivos de agua potable, saneamiento, infraestructura hídrica, ordenamiento territorial y gestión ambiental en todo el territorio neuquino.
Cuando se analiza el fenómeno de Vaca Muerta, la atención suele centrarse en la producción hidrocarburífera y las inversiones privadas. Sin embargo, detrás de las cifras de extracción existe un proceso clave: el retorno de esos recursos a los neuquinos en forma de obras y servicios públicos esenciales. La estrategia del Gobierno provincial consiste en canalizar cánones, regalías y fondos específicos para acompañar el crecimiento urbano, fortalecer la producción y proteger el entorno natural.
El plan hídrico y de saneamiento del EPAS
La gestión del agua encabeza las prioridades de inversión mediante los planes ejecutados por el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) y la Subsecretaría de Recursos Hídricos. Entre 2024 y 2026, el EPAS impulsa un programa de 46 obras en 22 localidades, con 9 finalizadas, 17 en ejecución y 20 próximas a licitar, totalizando más de 210 mil millones de pesos. Estas intervenciones benefician a más de 557 mil habitantes e incluyen la incorporación de 11 cisternas, 53 kilómetros de cañerías, 48 kilómetros de acueductos y la construcción o ampliación de 18 plantas de tratamiento.
En paralelo, la Subsecretaría de Recursos Hídricos desarrolla 38 obras -entre ejecutadas, en marcha y a licitar- en 19 comunas, con un presupuesto cercano a los 80 mil millones de pesos destinado a canales, defensas, puentes y sistemas de captación. Adicionalmente, los recursos permitieron superar la emergencia hídrica con más de 3.900 millones de pesos invertidos en 33 perforaciones, ocho bombas sobre el río Limay, cuatro módulos potabilizadores y filtros rápidos.
Ambiente, tierras fiscales y control estratégico
La renta hidrocarburífera también financia políticas de sustentabilidad y ordenamiento territorial. Entre 2024 y 2026 se otorgaron más de 2.500 millones de pesos en aportes no reintegrables para quince localidades, mientras que el Centro Regional GIRSU procesó más de 22.000 toneladas de residuos, complementándose con más de 1.800 fiscalizaciones y 1.000 autorizaciones ambientales. Asimismo, se avanza en la regularización integral de tierras fiscales para otorgar seguridad jurídica a familias y productores.
Sobre este enfoque, la ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves, señaló que "el crecimiento de Vaca Muerta tiene sentido cuando sus recursos vuelven a cada localidad transformados en obras, servicios y mejor calidad de vida". En sintonía, el secretario de Ambiente y Recursos Naturales, Hipólito Salvatori, destacó que la provincia utiliza indicadores rigurosos para cobrar el agua industrial a valores que fomenten su reuso, permitiendo financiar áreas no rentables pero críticas como el tratamiento de líquidos cloacales y la gestión de residuos sólidos urbanos.