Señalan que el Perú cuenta con reservas de gas equivalentes a cuatro veces Camisea, pero carece de infraestructura.
El presidente de la Sociedad Geológica del Perú, Carlos Bianchi, reveló que el país produce alrededor de 40,000 barriles de petróleo diario, mientras que la demanda alcanza los 250,000, generando un déficit de 210,000 barriles que debe cubrirse mediante importaciones.
Asimismo, señaló que este consumo de energía se incrementará notablemente si los nuevos proyectos de la cartera minera nacional comienzan a desarrollarse.
Frente a este escenario, Bianchi indicó que en el territorio peruano solo se explotan cinco de las 18 cuencas con recursos de hidrocarburos, aunque destacó que existen señales de avance con la futura incursión de compañías exploratorias en las cuencas de Trujillo y Tumbes. “Hay señales de avance, pero aún no estamos usando todo nuestro potencial”, afirmó. En materia gasífera, advirtió que si bien se estima un potencial de 43 trillones de pies cúbicos -equivalente a cuatro veces el yacimiento de Camisea-, el sector padece una marcada carencia de infraestructura y de mercados de exportación, sumado a la necesidad de competir con normativas fiscales y de permisos más flexibles en el plano internacional.
El rol estratégico y los desafíos del yacimiento Camisea
Ubicado en la cuenca del río Urubamba, en el corazón de la selva sur peruana, el yacimiento de Camisea representa el pilar fundamental de la matriz energética del país desde el inicio de sus operaciones comerciales. Este megaproyecto no solo abastece de gas natural y líquidos de gas al mercado interno para la generación eléctrica, el consumo residencial y el parque automotor, sino que sostiene gran parte de la industrialización nacional. Sin embargo, a pesar de su magnitud y de estimarse que el país posee reservas potenciales que multiplican varias veces su capacidad actual, los especialistas advierten que el sector enfrenta importantes desafíos logísticos, una marcada carencia de infraestructura de transporte y la necesidad urgente de optimizar los marcos normativos y regulatorios para atraer nuevas inversiones privadas que permitan expandir su comercialización hacia nuevos mercados de exportación.