El gobernador Marcelo Orrego confirmó que el corredor Albardón-Jáchal será la puerta de entrada de los fondos no reembolsables. La intervención abarcará 143 kilómetros en tres tramos y la Provincia se hará cargo del mantenimiento por 20 años
El gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, confirmó a través de una cadena provincial que la reconstrucción integral de la Ruta Nacional 40 Norte, en el tramo que une Albardón con Jáchal, será una de las primeras obras que la Provincia ejecutará con los fondos del histórico acuerdo firmado con Vicuña, la compañía que desarrolla los proyectos Josemaría y Filo del Sol. El anuncio llegó apenas un día después de haberse dado a conocer el entendimiento entre el Gobierno provincial y la minera.
"Una de las obras más importantes es la Ruta 40 Norte, fundamental para la producción. Esto es cumplir con la palabra dada. La ruta está destruida. Con esto avanzamos con el potencial de los departamentos más alejados", sostuvo el mandatario, según reprodujeron medios locales.
Los términos del acuerdo con Vicuña
El convenio establece un aporte de US$ 250 millones, con carácter no reembolsable ni compensable, que estará disponible durante 2026 para financiar exclusivamente obras de infraestructura estratégica. A eso se suma una contribución permanente del 1,5% sobre el valor de facturación del proyecto minero, que se destinará a un fideicomiso de infraestructura pública durante toda la vida útil del emprendimiento, y la ratificación del esquema de regalías mineras en el 3% sobre el valor de facturación.

El entendimiento todavía debe formalizarse en la Legislatura provincial: según confirmó el vicegobernador Fabián Martín, el texto del acuerdo ingresaría a la Cámara de Diputados de San Juan entre el viernes y el lunes para su tratamiento. Desde el Gobierno provincial expresaron confianza en contar con el respaldo legislativo necesario para avanzar con lo que definieron como una de las inversiones viales más importantes de los últimos años.
Un corredor de 143 kilómetros en tres tramos
La obra, a cargo del Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía que conduce Fernando Perea, comprende un trazado de 143 kilómetros dividido en tres sectores, cada uno con una solución de ingeniería distinta según las características del terreno:
+ Sector I – Albardón a Villicum (12 km): el tramo con mayor nivel de intervención, que contempla una traza tipo autopista.+
+ Sector II – Villicum a Talacasto: un carril por mano, con la incorporación de banquinas pavimentadas de cuatro metros de ancho a cada lado, pensadas para dar mayor seguridad al tránsito pesado y facilitar maniobras de sobrepaso y emergencias.
+ Sector III – Talacasto a San Roque, Jáchal (92 km): el tramo más extenso del proyecto, con características similares al anterior —un carril por sentido y banquinas amplias pavimentadas— y un fuerte componente de refuerzo estructural: alteo de la calzada en los sectores más expuestos a escurrimientos de agua, nuevas alcantarillas y defensas para evitar los cortes de tránsito que hoy se producen durante las crecientes.
Según precisaron desde el Gobierno provincial, la intervención va más allá de una repavimentación: incluye la reconstrucción del ancho de calzada, la ejecución de nuevas alcantarillas, la reparación de badenes y el refuerzo de puentes que actualmente presentan un deterioro considerable.
Veinte años de mantenimiento a cargo de la Provincia
Uno de los puntos salientes del convenio es que San Juan asumirá el mantenimiento de la Ruta 40 Norte durante 20 años, una responsabilidad que comenzará desde el inicio mismo de las obras. Esa cláusula, al igual que el resto del acuerdo, requiere la aprobación de la Cámara de Diputados provincial.
Por qué importa para la minería y la región
La Ruta 40 Norte es el principal eje de comunicación del norte sanjuanino: sobre su traza se articulan Albardón, Ullum y Jáchal, mientras que Iglesia y Calingasta dependen de este corredor para conectarse con el resto de la provincia. El Gobierno destacó que la modernización de la ruta tendrá impacto directo en la logística de la actividad minera, en el transporte de la producción agroindustrial, en el turismo y en la conexión con el Paso Internacional de Agua Negra, uno de los corredores bioceánicos que la provincia impulsa hacia Chile.
La definición sobre el destino de los primeros fondos del acuerdo con Vicuña llega en un contexto de fuerte expectativa empresarial y social sobre cómo se distribuirán los US$ 250 millones, con sectores productivos que ya venían reclamando que buena parte de esos recursos se canalizaran hacia rutas y obras de conectividad.