La medida se enmarca en el Plan 4x4 para reorientar inversiones hacia proyectos no convencionales con mayor margen de rentabilidad.
En la continuidad del Plan Andes, YPF oficializó la firma de los convenios de cesión del clúster Chachahuén y del clúster Mendoza No Operado. Las transacciones marcan un avance decisivo en la hoja de ruta de la compañía para desprenderse de sus activos petroleros de explotación convencional en la provincia de Mendoza.
El acuerdo contractual correspondiente al clúster Chachahuén se suscribió con el consorcio conformado por Energía Mendocina S.A. y Compañía Andina de Petróleo y Gas S.A. por un valor de US$D 200 millones. Por su parte, la cesión del clúster Mendoza No Operado -ubicado en territorio mendocino y pampeano- se cerró por US$ 205 millones con la firma San Benito Upstream S.A.U., sociedad bajo el control operativo de la firma PECOM. Ambas transferencias están sujetas al proceso de convalidación y aprobación formal por parte de los gobiernos provinciales respectivos.
La reestructuración del portafolio constituye uno de los ejes fundamentales del Plan 4x4 de la compañía. Esta política busca canalizar de forma más eficiente los recursos de capital hacia proyectos no convencionales de alta rentabilidad, principalmente en la formación Vaca Muerta, con la meta de impulsar la producción shale y alcanzar un nivel de exportaciones energéticas de US$30.000 millones anuales hacia 2031.
Detalle productivo y alcance de los clústeres
El clúster Chachahuén se consolida como uno de los activos maduros de mayor relevancia en el sur mendocino, reportando una producción promedio de 10.000 barriles diarios de crudo y 0,03 millones de metros cúbicos diarios de gas. El paquete traspasado contempla el 70% de participación en las concesiones Chachahuén Sur y Cerro Morado Este, sumado al 100% de los bloques Puesto Hernández y Chihuido de la Sierra Negra en jurisdicción provincial.
En tanto, el clúster Mendoza No Operado comprende la participación minoritaria del 30,01% en el área CNQ-7 Gobernador Ayala y otras concesiones limítrofes compartidas con La Pampa. La llegada de operadores focalizados en la gestión de yacimientos maduros, como PECOM y Energía Mendocina, apunta a optimizar los costos de extracción y extender la vida útil productiva de ambas cuencas.