La compañía alcanzó un récord de producción de hidrocarburos de 107.500 barriles equivalentes diarios, con un alza interanual del 28%.
Pampa Energía presentó los resultados financieros y operativos correspondientes al segundo trimestre de 2026, período en el cual aprobó el plan de inversiones más ambicioso de su historia corporativa.
El balance semestral estuvo marcado por la decisión final de inversión para ingresar al mercado de fertilizantes en Bahía Blanca, el salto de producción en los yacimientos no convencionales de Vaca Muerta y una mayor integración entre el gas natural propio y su parque de generación eléctrica.
En el plano financiero, la compañía registró un EBITDA ajustado de US$ 415 millones, cifra que representó un incremento del 75% frente al mismo trimestre de 2025. Los ingresos consolidados reflejaron el impacto positivo de los récords extractivos y la eficiencia operativa en todas sus unidades de negocio, manteniendo un perfil de deuda conservador y liquidez disponible para el despliegue de capital.
El CEO de Pampa Energía, Gustavo Mariani, analizó el desempeño trimestral: "Fue un trimestre espectacular para Pampa. Aprobamos la decisión de inversión más importante de nuestra historia con la planta de urea en Bahía Blanca, aceleramos en el desarrollo de Rincón de Aranda y seguimos fortaleciendo la integración vertical entre nuestra producción de gas y el negocio de generación eléctrica, ganando eficiencia y competitividad".
Ingreso al negocio petroquímico bajo el RIGI
El hito central del período fue la aprobación del proyecto para construir la planta de urea más grande de América Latina en el polo petroquímico de Bahía Blanca, una obra que demandará un desembolso de US$ 2.700 millones y que ya obtuvo la preaprobación bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La instalación tendrá capacidad para elaborar 2,1 millones de toneladas anuales de fertilizante, con inicio de producción previsto para 2030 tras un período de obra de 41 meses.
El proyecto generará más de 3.500 empleos directos durante la fase de construcción y hasta 300 puestos permanentes en la etapa operativa. Asimismo, generará un aporte de divisas estimado en US$ 1.000 millones anuales entre exportaciones netas y sustitución de importaciones de insumos agrícolas.
Récords en Vaca Muerta y generación eléctrica
En el segmento no convencional, la compañía alcanzó un volumen histórico de 107.500 barriles equivalentes por día (boed), representando un alza del 28% interanual. En el bloque de shale oil Rincón de Aranda, la extracción trepó a 23.400 barriles diarios, triplicando el registro del año previo. El yacimiento recibió la aprobación formal del RIGI, lo que permitirá encarar un programa de inversión de US$ 4.500 millones para desarrollar el sector norte del bloque y extender el plató de producción a 45.000 barriles por día.
En gas natural, la producción media fue de 14,3 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d), impulsada por el récord de 7,4 MMm3/d obtenido en el bloque Sierra Chata (+95% interanual). Esta mayor disponibilidad de molécula alimentó de forma prioritaria a las centrales térmicas de la empresa, permitiendo un crecimiento del 14% en la generación eléctrica y superando la media del sistema eléctrico nacional.