El Comité Evaluador oficializó el ingreso de la planta de urea granulada de Bahía Blanca y una iniciativa de Mega al RIGI
El Comité Evaluador dio un paso decisivo en la consolidación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) al aprobar el ingreso de dos proyectos clave para la industria energética y petroquímica del país. Entre las iniciativas aprobadas destacan una propuesta de la firma Compañía Mega y el ambicioso megaproyecto de Pampa Energía para la construcción de una planta de urea granulada en el Polo Industrial de Bahía Blanca.
La obra de Pampa Energía demandará una inversión de US$ 2.700 millones y generará más de 3.500 puestos de trabajo directos en su pico de construcción, posicionándose como una de las apuestas industriales más significativas en la historia reciente de la Argentina.
El proyecto, anunciado originalmente a mediados de julio, prevé iniciar operaciones hacia fines de 2029 con una capacidad proyectada de 2,1 millones de toneladas anuales de urea. Esta iniciativa marcará el desembarco de Pampa Energía en un nuevo segmento de negocios de alto valor agregado y abrirá un canal estratégico para la captación de divisas.
Sustitución de importaciones y mercado regional
Actualmente, la Argentina depende fuertemente de la importación de fertilizantes provenientes de mercados alejados y sujetos a severas volatilidades geopolíticas. Con la puesta en marcha de este complejo, el país logrará el autoabastecimiento en urea, aportando previsibilidad y competitividad directa al sector agropecuario.
En términos macroeconómicos, se estima un impacto positivo de US$ 1.000 millones anuales en la balanza comercial, derivado de la sustitución de importaciones y la generación de exportaciones. El principal comprador externo será Brasil, vecino regional que actualmente importa entre 7 y 8 millones de toneladas de urea por año.
"Es la decisión de inversión más importante en la historia de Pampa y la más grande que emprendemos en años. La Argentina depende de fertilizantes que llegan desde miles de kilómetros de distancia, de regiones con alta inestabilidad geopolítica. Con esta planta, el país tendrá su propio abastecimiento de urea, más previsible y competitivo, y podrá exportar a la región y al mundo. Permitirá generar divisas, conquistar nuevos mercados y conectar el gas de Vaca Muerta con uno de los sectores más importantes de la economía argentina, como es el campo", explicó Marcelo Mindlin, Presidente de Pampa Energía, el día que salió el proyecto.
Alianzas globales para la ingeniería y tecnología
El desarrollo del proyecto estará en manos de un consorcio de nivel internacional integrado por Tecnimont (unidad de E&C Solutions de la firma italiana MAIRE) y la constructora nacional SACDE. Tecnimont —con un historial de más de 100 plantas de amoníaco y 75 de urea construidas en el mundo— liderará las tareas de ingeniería y procura (procurement), mientras que SACDE asumirá la ejecución de las obras de construcción.
El paquete tecnológico de última generación será provisto por Nextchem (unidad STS de MAIRE) a través de su filial Stamicarbon, en conjunto con la firma estadounidense KBR.
"Esta adjudicación marca nuestra entrada en Argentina, diversificando aún más nuestra presencia geográfica, y pone de relieve nuestra capacidad de integrar las reconocidas capacidades de ejecución de proyectos de Tecnimont con el portafolio tecnológico de Nextchem para desarrollar proyectos industriales de gran escala en todo el mundo. Nos enorgullece contribuir al desarrollo de este complejo estratégico", destacó Alessandro Bernini, CEO de MAIRE.
Detalles operativos e infraestructura en Bahía Blanca
El complejo petroquímico se emplazará en un predio de 80 hectáreas dentro del área portuaria de Bahía Blanca, con conexión directa a la red de gasoductos provenientes de Vaca Muerta.
Capacidad instalada: Incluirá una planta de amoníaco y dos líneas de producción de urea granulada con capacidad combinada de 6.000 toneladas diarias.
Sostenibilidad e Infraestructura: El proyecto contempla la construcción de una planta de desalinización de agua de mar dedicada al abastecimiento operativo del complejo, además de nuevas instalaciones portuarias, silos de almacenamiento y sistemas de carga para buques y camiones.
Empleo y Desarrollo Local: Durante la fase de construcción de 3,5 años, se emplearán más de 3.500 trabajadores directos y miles de indirectos. En la etapa operativa, generará 300 empleos permanentes, priorizando la contratación de mano de obra y proveedores locales de Bahía Blanca y la región.
Con esta decisión, Pampa Energía avanzará en la monetización de las reservas no convencionales de gas de Vaca Muerta, transformando la materia prima en un producto industrializado clave para la seguridad alimentaria y la balanza de pagos nacional.