El proyecto, que Oscar Sardi expuso ante la Comisión de Energía y Combustibles, busca extraer propano, butano y gasolina del gas de Vaca Muerta antes de inyectarlo a los troncales, en momentos en que la compañía anticipa un fuerte crecimiento del gas asociado a la producción de petróleo
TGS avanza en un nuevo proyecto de infraestructura en Vaca Muerta que, según explicó su CEO Oscar Sardi ante la Comisión de Energía y Combustibles, resultará clave para sostener el crecimiento de la producción de petróleo en la cuenca. Se trata de una ampliación de la planta de acondicionamiento de gas de Tratayén, un poliducto hasta Bahía Blanca y una nueva planta de fraccionamiento en esa localidad, con una inversión que supera los USD 3.000 millones.
Por qué la obra es "crítica" para el petróleo no convencional
Sardi fue explícito sobre la urgencia del proyecto: a medida que crece la producción de petróleo en Vaca Muerta, también lo hace el gas asociado, que es de muy alta calidad y poder calorífico, lo que hace imposible inyectarlo directamente a los gasoductos troncales sin antes procesarlo. "Si esta planta no se hace en el tiempo que está establecido, la producción de petróleo se va a ver muy comprometida, porque el gas asociado no se puede ventear", advirtió el CEO de TGS.
En ese sentido, precisó que la compañía ya firmó acuerdos con los productores para avanzar con las contrataciones de bienes y servicios necesarias, en un esquema de trabajo conjunto entre productores y midstream que calificó como inédito en la historia energética argentina.
Cómo funciona el proyecto
El esquema contempla tres etapas dentro de la cadena de valor:
+Ampliación de la planta de Tratayén, para extraer propano, butano y gasolina del gas producido en Vaca Muerta. Sardi aclaró que, por el momento, el proyecto no contempla la extracción de etano: aunque técnicamente es posible, el país todavía no cuenta con un "uptaker" (demandante) que justifique ampliar la industria petroquímica para absorber ese producto.
+ Un poliducto entre Tratayén y Bahía Blanca, de similares características a un gasoducto pero diseñado para transportar la mezcla de líquidos.
+ Una planta de fraccionamiento en Bahía Blanca, donde los productos se separarán en propano, butano y gasolina para su posterior almacenamiento y exportación desde el puerto local.
"No podemos desaprovechar las oportunidades que nos brinda Vaca Muerta", sintetizó Sardi al justificar el ritmo de las inversiones de la compañía en la cuenca.
El contexto de la infraestructura actual en Vaca Muerta
Sardi repasó que TGS ingresó a Vaca Muerta en 2018 con una red de gasoductos de unos 100 kilómetros, hoy ampliada a entre 180 y 183 kilómetros, que converge en la planta de acondicionamiento de Tratayén. Ese nodo es, según explicó, un punto estratégico porque conectan allí los gasoductos de TGN, TGS y Perito Moreno, lo que le permite al productor direccionar el gas hacia cualquier punto de la demanda nacional. El gasoducto que alimenta Tratayén tiene una capacidad de 60 millones de m3/día, de los cuales hoy se transportan 30 millones, mientras que la capacidad de acondicionamiento de la planta creció de 5 a 28 millones de m3/día desde su puesta en marcha.