El litio vuelve a acelerar: la demanda se cuadruplicará hacia 2040 y la Argentina gana terreno
El informe de la IEA marca un nuevo repunte de precios, impulsado por el almacenamiento energético y las restricciones a la exportación de mineral desde Zimbabue. La Argentina fue el país de mayor crecimiento relativo en 2025 y podría concentrar cerca de una cuarta parte de la nueva capacidad minera mundial hacia 2035.
Después de dos años de sobreoferta y desacumulación de inventarios, los precios del litio volvieron a subir con fuerza a comienzos de 2026: el carbonato casi duplicó su valor hasta rondar los USD 20.000 por tonelada de carbonato de litio equivalente (LCE). El repunte responde a una oferta de mineral más ajustada, luego de las restricciones a la exportación de mineral en bruto impuestas por Zimbabue y de permisos más estrictos en la región china de Jiangxi, sumado al reabastecimiento de las cadenas de cátodos. Aun así, los valores actuales están lejos de los picos de 2022, cuando el carbonato llegó a USD 80.000 por tonelada.
China y el almacenamiento, los motores de la demanda
La demanda mundial de litio superó las 275 kt en 2025, un salto interanual del 23%. Los vehículos eléctricos siguieron siendo el principal impulsor (+20%, hasta 170 kt), pero el almacenamiento energético fue el segmento más dinámico, con un crecimiento del 60% hasta 30 kt. China explicó cerca del 90% del incremento global de la demanda.
La Argentina, entre los grandes ganadores de la diversificación
En 2025, la Argentina registró un crecimiento de producción superior al de los productores históricos —Chile, China y Australia—, en un contexto de fuerte diversificación de la oferta minera mundial, con África como otro polo emergente (+44% de producción). El continente africano ya representa el 14% de la oferta global, contra apenas un 0,5% en 2020.
De cara a 2035, el pipeline de proyectos de litio muestra a la Argentina como el segundo mayor contribuyente de nueva capacidad minera después de China, con un 22% de la producción adicional proyectada en el caso base, apoyada en proyectos como Hombre Muerto y el avance de la extracción directa de litio (DLE), tecnología que Eramet ya viene escalando en el país. En refinación, la Argentina también gana peso: podría concentrar cerca del 10% de la capacidad química global de litio hacia 2035, apoyada en la creciente oferta de salmuera, ubicándose detrás de Estados Unidos —donde se destacan los proyectos de Tesla en Corpus Christi y de Lithium Americas en Thacker Pass— y de Australia.
Una brecha que persiste: faltan diez proyectos medianos
Pese al fuerte crecimiento esperado, la oferta minada global necesita multiplicarse 2,5 veces hacia 2040 para acompañar una demanda que se multiplicará por 3,5. El pipeline actual de proyectos alcanza para cubrir unas 500 kt de producción hacia 2035, dejando una brecha del 25% frente a los requerimientos proyectados. Según la IEA, cerrar esa brecha exigiría el equivalente a diez proyectos medianos adicionales, un desafío considerable pero no descabellado: la producción de litio ya se multiplicó por cuatro en los últimos cinco años.
Refinación: China sigue dominando, pero pierde terreno
La producción química de litio creció 32% en 2025, muy por encima del 18% de crecimiento en la extracción minera, lo que derivó en un mercado de mineral en roca dura (spodumeno) cada vez más ajustado. China consolidó su liderazgo en refinación, con una participación que pasó del 70% al 75% del total mundial en apenas un año, aunque el proyecto de mayor diversificación —con aportes de Argentina, Estados Unidos y Australia— podría reducir esa concentración a 66% hacia 2035.