Con un nivel de producción similar al de 2024, Argentina tendría una vida remanente de reservas y recursos de aproximadamente 51 años en petróleo y 45 años en gas.
El no convencional explica el 78% de las reservas y recursos de petróleo y el 83% de las de gas. Con la producción actual, el país tendría una vida remanente de 51 años en crudo y 45 años en gas.
Las reservas certificadas más los recursos contingentes de petróleo alcanzaron los 13.267 millones de barriles a fin de 2024, un salto del 26% frente a 2023, según el último relevamiento de la Secretaría de Energía. En gas, el total llegó a 79,7 TCF (billones de pies cúbicos), un crecimiento del 23% interanual, según el análisis difundido por Aleph Energy.
En ambos casos, el motor fue el no convencional: las reservas y recursos de petróleo shale crecieron 44%, mientras las convencionales cayeron 12%. En gas, el patrón se repite con una expansión del 31% en el no convencional frente a una contracción del 7% en el convencional.
Vaca Muerta, cada vez más dominante
El 78% de las reservas y recursos de petróleo del país y el 83% de las de gas ya provienen de yacimientos no convencionales. La Cuenca Neuquina concentra el 84% de los volúmenes de petróleo (11.103 millones de barriles, +38% interanual) y el 86% de los de gas.
Con un nivel de producción similar al de 2024, Argentina tendría una vida remanente de reservas y recursos de aproximadamente 51 años en petróleo y 45 años en gas.
YPF lidera en no convencional, con fuerte crecimiento por operador
En petróleo no convencional, YPF certificó 1.837 millones de barriles de reservas 3P (+24%), concentrados en su hub core de Loma Campana, La Amarga Chica, Bandurria Sur y Aguada del Chañar. Vista Energy se ubicó segunda, con 744 millones de barriles. En gas no convencional, YPF también lidera con 6,1 TCF (+25%), seguida por Tecpetrol (4,5 TCF, con una caída del 19% en Fortín de Piedra) y PAE (4,8 TCF, +9%).
En el segmento convencional, en cambio, la tendencia es generalizada a la baja: Pan American Energy retrocedió 30% en sus reservas de petróleo por menor actividad de perforación, y YPF cayó 27% por la cesión de bloques en el marco del Proyecto Andes.