Pese a un leve y estacional retroceso en la balanza de gas por el inicio del invierno, el sector consolida su rol clave como generador de divisas para el país.
La balanza comercial energética argentina continúa consolidando su racha positiva y se posiciona como uno de los motores macroeconómicos más dinámicos del país. En mayo de 2026, el sector alcanzó un superávit de US$ 1.543 millones, lo que representa una mejora del 9% respecto a abril (un incremento neto de US$ 125 millones).
Este resultado fue sostenido por un robusto nivel de exportaciones, que alcanzaron los US$ 1.745 millones, frente a importaciones que se mantuvieron en niveles mínimos de apenas US$ 202 millones.
Con estos números, el acumulado de los primeros cinco meses del año (enero-mayo) arroja un saldo a favor de US$ 5.403 millones, reflejando un impactante crecimiento interanual del 79% (+US$ 2.382 millones). El excelente desempeño se explica por ventas al exterior que sumaron US$ 6.182 millones contra compras por US$ 779 millones, en un contexto global favorecido por la mejora de los precios internacionales del crudo.
El petróleo, el gran motor del crecimiento
El crudo se mantiene como el principal dinamizador de la pauta exportadora. Según los últimos datos oficiales del INDEC:
Mayo: Las exportaciones de petróleo promediaron los 379.000 barriles diarios (kbbl/d), registrando una leve baja del 9% en la comparación intermensual.
Acumulado anual: En el neto de los primeros cinco meses de 2026, los envíos al exterior alcanzaron los 49,4 millones de barriles (un promedio de 327 kbbl/d). Esta cifra se ubica un 40% por encima de lo registrado en el mismo período de 2025.
Gas: un déficit puntual y estacional por el frío
La contracara temporal de este boom exportador se dio en el segmento del gas natural. Debido al inicio de las bajas temperaturas y al consecuente aumento estacional de la demanda residencial, mayo interrumpió una racha de ocho meses consecutivos de superávit, registrando un déficit puntual de 2 millones de metros cúbicos diarios (MMm³/d).
Durante el mes, la dinámica comercial del gas operó de la siguiente manera:
Exportaciones (9 MMm³/d): El principal destino fue Chile, con 8,7 MMm³/d, seguido por Uruguay con 0,3 MMm³/d. No se registraron envíos a Brasil a través de la infraestructura boliviana.
Importaciones (4,9 MMm³/d): Para cubrir los picos de consumo local, se debió recurrir a la importación de 1,9 MMm³/d desde Bolivia y a la inyección de 3 MMm³/d de Gas Natural Licuado (GNL) importado por vía marítima.
Una reversión estructural que se profundiza
Más allá de las fluctuaciones invernales del gas, los analistas destacan que los números actuales ratifican un cambio de matriz estructural e histórico para la Argentina.El salto es rotundo: el país pasó de sufrir un severo déficit energético de USD 4.386 millones en 2022 a registrar un superávit de USD 7.815 millones en todo 2025.
Al ritmo actual, con un acumulado que ya supera los USD 5.400 millones en solo cinco meses de 2026, el sector energético se encamina a firmar un año histórico en su balanza de pagos.