El shale gas impulsó un salto mensual del 15,3% en la producción del recurso no convencional, mientras la demanda residencial creció por el inicio del invierno. Datos preliminares de junio ya marcan 172 MMm³/d.
La producción de gas promedió 157 MMm³/d en mayo de 2026, un salto mensual del 11,1% explicado principalmente por el shale gas (+15,3%), en un contexto de mayor demanda estacional al inicio del invierno. El gas convencional y el tight gas también crecieron, aunque de forma más moderada (4,2% y 8,3%, respectivamente).
El shale, ya mayoría de la oferta
En la comparación interanual, la producción total de gas subió 6%, íntegramente explicada por el shale gas (+20%), que compensó las caídas del convencional (-10%) y el tight (-16%). El no convencional (shale + tight) ya representa el 69% de la producción nacional de gas.
Fortín de Piedra (Tecpetrol) se mantuvo como el principal bloque de shale gas del país, superando los 20 MMm³/d tras un salto mensual del 24%. Le siguió de cerca La Calera (Pluspetrol), con un alza del 26%.
La demanda total de gas promedió 158 MMm³/d en mayo (+7,1% mensual), impulsada casi exclusivamente por el consumo residencial-comercial, que saltó 84% respecto de abril por el descenso de temperaturas. Los datos preliminares de junio ya ubican la demanda en 172 MMm³/d.
Tras ocho meses consecutivos de superávit, el saldo comercial gasífero registró en mayo un déficit de 2 MMm³/d, producto del mayor uso de líquidos para generación, del aumento de importaciones de GNL (3 MMm³/d) y de Bolivia (1,9 MMm³/d).