El Ministerio de Energía y Ambiente busca contratar una firma especializada para estudiar si la formación alberga recursos no convencionales.
El desarrollo de programas de ordenamiento de datos geológicos, la búsqueda de horizontes productivos de petróleo y gas de lutita (shale) y la estructuración de mapas de inversión en el sector energético sumaron una convocatoria pública en el oeste argentino.
El Ministerio de Energía y Ambiente de la provincia de Mendoza lanzó una licitación pública internacional con el objetivo de seleccionar una consultora especializada que asuma la tarea de realizar una evaluación técnica integral de la Formación Cacheuta. La meta del programa es determinar el verdadero potencial de esta estructura como un recurso no convencional, transformando los registros históricos acumulados en una herramienta útil para reducir riesgos y atraer capitales mineros y petroleros a la zona.
La iniciativa se acopla a las pautas de gestión trazadas por el gobernador Alfredo Cornejo durante su discurso oficial del 1° de mayo, orientadas a unificar el conocimiento del subsuelo provincial. La Formación Cacheuta es reconocida históricamente por ser la roca madre que dio origen a los hidrocarburos de la Cuenca Cuyana, un área que posee una superficie aproximada de 66.348 km², 35 bloques delimitados, cerca de 3.100 pozos perforados y una cobertura de sísmica 3D declarada de 1.754 km². Durante décadas, la extracción se concentró en reservorios secundarios hacia donde el combustible había migrado; el estudio actual busca precisar qué volumen de crudo y gas quedó atrapado dentro de la propia roca madre.
Con respecto al uso de los datos existentes para mejorar la toma de decisiones y los pasos organizados que dará la provincia para certificar si la zona ofrece oportunidades reales de inversión, la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, manifestó: “Mendoza tiene una larga historia petrolera y una enorme cantidad de información acumulada. Lo que buscamos es transformar esa información en conocimiento útil para tomar mejores decisiones, reducir incertidumbre y evaluar con seriedad si Cacheuta puede representar una oportunidad futura. El objetivo es dar un paso técnico ordenado: recopilar la información existente, integrarla, analizarla en profundidad y determinar si existen sectores de la formación con condiciones geológicas, geoquímicas, petrofísicas y geomecánicas que justifiquen futuras etapas de estudio”.
El pliego de la licitación detalla que las tareas incluirán el armado de bases de datos, mapas sedimentarios, análisis químicos de laboratorio para evaluar el carbono orgánico total, la madurez térmica, la composición de los minerales y el diseño de escenarios de desarrollo comercial. Al respecto, el director de Hidrocarburos de Mendoza, Lucas Erio, marcó las distancias estructurales que posee este yacimiento frente a los bloques de la Cuenca Neuquina: “La pregunta nueva, y es ahí donde está el valor estratégico de la licitación, no es si Cacheuta generó petróleo. Eso ya está muy respaldado. La pregunta es cuánto hidrocarburo pudo haber quedado retenido dentro de la propia roca madre, sin ser expulsado, y en qué sectores ese hidrocarburo potencial podría tener condiciones geológicas, geoquímicas, petrofísicas y geomecánicas para ser considerado una oportunidad no convencional. Cacheuta presenta características propias y no debe ser entendida como una copia directa de otros desarrollos no convencionales. A diferencia de Vaca Muerta, por ejemplo, de origen marino y con una curva tecnológica más avanzada, Cacheuta es una formación lacustre continental. Esa diferencia obliga a estudiar con precisión su mineralogía, su comportamiento mecánico, su nivel de madurez, su contenido orgánico, su capacidad de retener hidrocarburos y su eventual respuesta a tecnologías de estimulación”.