El costo de la electricidad de origen geotérmico subió a US$ 89/MWh debido a las condiciones de financiamiento. Sin embargo, los sistemas avanzados de perforación apuntan a reducciones de hasta el 80% para 2035.
La energía geotérmica continúa representando una fracción modesta del suministro global, cubriendo menos del 1% de la demanda eléctrica del planeta y manteniéndose concentrada en un número reducido de países. A diferencia de las fuentes variables como la solar y la eólica, la geotermia aporta una valiosa condición de despacho continuo (carga base), pero se enfrenta a barreras financieras complejas asociadas a su alta intensidad de capital inicial y los riesgos geológicos de exploración.
Durante el periodo analizado por la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), el costo instalado promedio ponderado global de los proyectos geotérmicos se elevó a USD 5,997 por kilovatio (kW), lo que impulsó el costo nivelado de su electricidad (LCOE) al alza hasta alcanzar los USD 89/MWh. El informe atribuye este incremento de costos principalmente a las duras condiciones de financiamiento que enfrentan estos desarrollos de capital intensivo, los cuales suelen localizarse en entornos económicos de mayor riesgo o mercados emergentes.
El costo del capital se ha convertido en la restricción vinculante para proyectos de este tipo. El modelo de IRENA demuestra que las condiciones macroeconómicas nacionales (como el riesgo soberano, las tasas de interés y la inflación) explican el 56% de la variación en los costos de financiamiento, un impacto 2.3 veces mayor que el riesgo asociado a la tecnología en sí. En consecuencia, una planta geotérmica idéntica resulta sustancialmente más cara de financiar en una economía en desarrollo que en una madura.
Sistemas Geotérmicos Avanzados (EGS): La luz al final del túnel A pesar de las presiones de costos a corto plazo, el reporte técnico resalta que el sector se encuentra en medio de un progreso tecnológico acelerado. Los Sistemas Geotérmicos Avanzados (EGS, por sus siglas en inglés) están logrando reducciones sustanciales en los costos de perforación, que históricamente constituyen la mayor parte de la inversión inicial. En proyectos piloto desarrollados en los Estados Unidos, los costos asociados al desarrollo de pozos se redujeron a la mitad. Con base en estas métricas de aprendizaje, las proyecciones de la industria sugieren que los costos de la geotermia de próxima generación podrían contraerse hasta en un 80% hacia el año 2035.
Asimismo, el modelo de negocio de la geotermia está evolucionando más allá de la simple venta de electricidad a la red. El reporte identifica dos nuevas fuentes de valor estratégico: por un lado, las grandes corporaciones tecnológicas globales están dispuestas a firmar acuerdos de compra de energía (PPA) a largo plazo con primas de precio atractivas para asegurar energía limpia y garantizada las 24 horas para sus centros de datos; por el otro, la coproducción de litio a partir de salmueras geotérmicas está emergiendo como una vía secundaria de ingresos altamente lucrativa, transformando el perfil económico de las futuras instalaciones de generación.