El costo de los sistemas de almacenamiento (BESS) a escala comercial se desplomó un 30% en un año. La hibridación con plantas solares ya ofrece energía en firme por debajo de los USD 85/MWh
Mientras que las tecnologías de generación maduras estabilizan sus precios, las llamadas tecnologías habilitadoras continúan experimentando reducciones de costos extremadamente veloces.
El almacenamiento de energía en baterías a gran escala (BESS) registró la mayor caída de costos de cualquier tecnología de servicios públicos, disminuyendo cerca de un 30% interanual para situarse en un promedio global de USD 140 por kilovatio hora (kWh) para sistemas de cuatro horas de duración, un valor 95% menor comparado con los niveles del año 2010.
Este desplome en los precios ha transformado por completo la viabilidad económica de las energías renovables variables. El despliegue global de baterías alcanzó un récord de entre 108 y 112 GW en el último año, superando el pico histórico de adiciones anuales de plantas de gas natural. China y Estados Unidos concentraron el 70% de esta capacidad, aunque se observaron expansiones exponenciales en mercados como Australia, que instaló cerca de 8 GW (nueve veces su total de 2024).

El reporte técnico de IRENA subraya que la hibridación se está convirtiendo en la configuración por defecto. Aproximadamente una cuarta parte de toda la nueva capacidad solar fotovoltaica de escala comercial construida a nivel global fue emparejada directamente con almacenamiento en baterías. Esta sinergia permite optimizar las conexiones de red, desplazar la inyección de energía hacia las horas de mayor demanda y proteger los retornos financieros de los desarrolladores ante la proliferación de precios mayoristas cero o negativos durante las horas centrales del día.
Con los costos actuales, el costo nivelado firme de la energía de los sistemas de almacenamiento solar combinado en sitios de alta calidad cayó por debajo de los USD 85/MWh, viniendo de valores superiores a los USD 100/MWh en 2020. Proyectos de escala masiva ya demuestran esta tendencia: el complejo Al Dhafra en los Emiratos Árabes Unidos prevé emparejar 5.2 GW de energía solar con 19 gigavatios hora (GWh) de almacenamiento para entregar 1 GW de energía firme continua (el equivalente a una planta termoeléctrica mediana) a un costo aproximado de USD 70/MWh.
El auge del almacenamiento de larga duración (LDES) Más allá de las baterías de litio-hierro-fosfato (LFP), que dominan el 94% del mercado de corta duración, el almacenamiento de energía de larga duración (LDES) también alcanzó hitos comerciales relevantes.
Durante el año evaluado, se construyeron 2.0 GW (9.6 GWh) de nuevos sistemas LDES, principalmente en China, liderados por baterías de flujo (43%) y almacenamiento de energía por aire comprimido (38%). El informe destaca que en China, los sistemas adiabáticos de aire comprimido (A-CAES) instalados en cavernas naturales ya pueden competir de manera directa con las plantas de gas de ciclo abierto utilizadas para cubrir picos de demanda.