El presidente de la estatal petrolera, Sebastián Daroca, advirtió que el desplome de las reservas ya pone en riesgo el abastecimiento del mercado interno.
La época dorada del gas boliviano parece haber quedado definitivamente en el pasado. En una declaración que encendió las alarmas económicas de todo el país, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, adelantó que el Gobierno presentará en los próximos días una nueva certificación oficial de reservas de gas natural cuyo diagnóstico final será “muy preocupante”.
Según el titular de la estatal, este nuevo estudio técnico reflejará con cruda precisión la realidad del declive energético que azota a Bolivia tras años de falta de inversión exitosa en exploración.
“Tenemos una evaluación ya de la nueva certificación de reservas (...) donde podamos mostrar justamente la realidad en cuanto al nivel de reservas, que, prácticamente, es muy muy preocupante”, confesó de forma abierta la máxima autoridad hidrocarburífera.
El fantasma del desabastecimiento interno
La gravedad del anuncio no solo radica en la pérdida de ingresos por exportación hacia mercados vecinos como Argentina o Brasil, sino en la seguridad energética de los propios bolivianos. Daroca admitió un giro drástico en el rol geopolítico del país debido a la merma de producción.
“Pasamos de tener unos niveles de reserva que nos ponían como un centro energético en Sudamérica, a hoy estar en un nivel de reservas que nos ponen, incluso, en riesgo del mercado interno”, sostuvo con dureza el ejecutivo.
El desplome se hace evidente al observar la secuencia histórica reciente de los informes oficiales suministrados por YPFB. Durante la última Audiencia de Rendición Pública de Cuentas Final 2025, la compañía había revelado que las reservas probadas de gas se situaban en 3,7 trillones de pies cúbicos (TCF). La cifra marca una caída constante frente a los 4,5 TCF consolidados en 2023, y queda a una distancia sideral de los 8,95 TCF que ostentaba el país en diciembre de 2018.
Un manotazo de ahogado legislativo: Nueva Ley de Hidrocarburos
Frente a un escenario que amenaza con obligar al país a importar gas en un futuro no muy lejano, desde YPFB apuntan a un cambio estructural en las reglas del juego para el sector privado.
Daroca subrayó que la única salida viable para revertir de manera sostenida la caída de los campos maduros es impulsar de forma urgente una nueva Ley de Hidrocarburos. El objetivo de esta reforma legislativa integral sería reconfigurar el esquema impositivo y contractual para volver a seducir a las empresas transnacionales, inyectando capitales de riesgo en exploración profunda y el desarrollo de nuevos proyectos exploratorios que logren estabilizar la matriz energética nacional.