El Contrato de Licencia obliga a la filial de SPT Energy a ejecutar 120 reacondicionamientos y 40 pozos exploratorios en la Cuenca Talara
La agencia estatal Perúpetro informó de manera oficial que el nuevo operador del Lote VI, Latin America Energy and Technology Corporation S.A.C. -compañía subsidiaria de la corporación internacional SPT Energy-, deberá ejecutar un programa obligatorio de trabajo durante los primeros 10 años de vigencia del Contrato de Licencia.
Las metas de ingeniería estipuladas para este periodo comprenden la realización de 120 reacondicionamientos de pozos (workovers) y la perforación de 323 pozos de desarrollo, labores orientadas a revertir las curvas de declinación e incrementar la producción de la Cuenca Sedimentaria Talara, en el noroeste del Perú.
El andamiaje contractual del bloque, localizado en la provincia de Talara, departamento de Piura, e integrado por superficies de los distritos de Pariñas y Lobitos, exige además a la contratista la perforación de 40 pozos exploratorios orientados al descubrimiento de nuevas reservas comerciales en horizontes profundos. De acuerdo con las estimaciones de los equipos técnicos de Perúpetro, el desarrollo sistemático de las actividades programadas permitirá extraer y procesar un volumen aproximado de 22,8 millones de barriles de petróleo y 42,5 billones de pies cúbicos de gas natural durante la extensión total de la licencia. El nuevo acuerdo de operaciones fue suscrito tras la promulgación del Decreto Supremo N° 004-2026-EM, instrumento legal mediante el cual el Poder Ejecutivo autorizó formalmente a la agencia estatal la firma del documento de concesión.
La Cuenca Talara constituye uno de los distritos petroleros más antiguos del continente, habiendo iniciado su producción comercial en el año 1910. Las reservas de hidrocarburos del Lote VI se concentran en los yacimientos Pariñas, Mogollón, Basal Salina, Talara y Helico, formaciones que entregan un petróleo ligero de alta calidad con una clasificación que oscila entre los 35° y 37° API. Entre las modificaciones técnicas añadidas al texto regulatorio del contrato, destaca la estructuración de un Fondo de Abandono Técnico, un mecanismo financiero obligatorio diseñado para garantizar la remediación e integridad física de los activos del bloque una vez concluido su ciclo de vida útil, minimizando los pasivos ambientales y asegurando el cierre técnico seguro de las plataformas. Asimismo, las cláusulas estipulan una reducción en los plazos legales requeridos para la sustitución total de personal técnico extranjero por cuadros profesionales de origen nacional.