En medio del complejo e histórico escenario por la renovación de las concesiones de las centrales hidroeléctricas del Comahue, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, promulgó una ley provincial clave que establece el cobro de un canon por el uso del agua destinada a la generación de energía eléctrica.
La medida, que fue sancionada recientemente por la Legislatura provincial, representa una reivindicación histórica para la región patagónica. El propio mandatario destacó que, si bien el derecho sobre los recursos hídricos está respaldado por las constituciones Nacional y Provincial, es la primera vez que se logra implementar un marco legal efectivo para exigir esta compensación. "Esta ley le da marco legal definitivo a un logro histórico. No se trata solamente de recursos económicos: es defender nuestros derechos, hacer cumplir nuestra Constitución y ejercer un federalismo real", enfatizó Weretilneck.
Los detalles del nuevo esquema de canon
El nuevo marco regulatorio introduce cambios directos sobre la renta de las empresas que operan en los ríos de la región:
Porcentaje de cobro: Las compañías concesionarias privadas y el Estado nacional deberán abonar a la provincia el 1% de su facturación bruta por la venta de energía en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).
Alcance inicial: La normativa impactará directamente sobre los complejos hidroeléctricos ubicados sobre la cuenca del Comahue, abarcando represas estratégicas como Alicurá, El Chocón y Piedra del Águila.
Cobro en especie: Un punto central de la legislación es que el texto faculta al Poder Ejecutivo provincial a percibir esta compensación en energía (especie). Esto abre la puerta para que la empresa estatal EDHIPSA (Empresa de Desarrollo Hidrocarburífero Provincial S.A.) intervenga activamente en la comercialización de la energía eléctrica generada en el territorio.
Un frente común con Neuquén ante Nación
El nacimiento de esta ley es el resultado directo de una estrategia de bloque regional llevada adelante por los gobiernos de Río Negro y Neuquén frente a la Casa Rosada. Bajo la coordinación de Weretilneck y su par neuquino, Rolando Figueroa, ambas administraciones unificaron reclamos durante el tenso proceso de discusión por el vencimiento y la prórroga de las concesiones eléctricas heredadas de la década de 1990.
El canon total del agua establecido para las operadoras de la cuenca alcanza un 2%, el cual se dividirá en partes iguales (1% para cada jurisdicción) entre las dos provincias vecinas que comparten los cauces de los ríos Limay y Neuquén.
El destino de los fondos
Desde el Ejecutivo rionegrino aclararon que los ingresos derivados de este nuevo tributo hidroeléctrico no se diluirán en gastos corrientes de la administración pública. El objetivo explícito de la ley es consolidar un fondo específico que sea reinvertido en obras de infraestructura, proyectos de desarrollo productivo y generación de oportunidades de cara a las próximas décadas, marcando un hito en la soberanía de los recursos naturales del interior del país.