Las comitivas técnicas auditaron el despliegue de los nuevos equipos en el bloque más productivo de la cuenca.
El segmento del upstream de hidrocarburos en la costa norte andina registró el inicio de un agresivo programa operativo destinado a incrementar el factor de recuperación y los niveles de extracción de crudo.
La empresa estatal Petroperú S.A. y el Consorcio OIG —estructura empresarial integrada por las operadoras OIG Perú S.A.C., Aguaytía Energy del Perú S.R.L. y Termo Selva S.R.L.— completaron una inspección y supervisión técnica en los yacimientos del Lote X, activo que se posiciona como el segundo bloque de mayor producción petrolera a nivel nacional y el de mayor rendimiento de la cuenca sedimentaria de Talara.
La auditoría conjunta de los equipos de ingeniería civil y de reservorios verificó los frentes de trabajo asociados al plan de inversiones comprometido en el contrato de licencia de explotación. Los parámetros de diseño del programa de perforación prevén la ejecución física de un bloque de 114 nuevos pozos con fecha límite a diciembre del año 2026, requerimiento que demandará un flujo de capital inicial de US$ 91 millones. Asimismo, las carpetas de planeamiento financiero de las empresas proyectan un desembolso consolidado de US$ 920 millones a ser ejecutado a lo largo de un horizonte de desarrollo técnico programado para los próximos ocho años de actividad continua en las áreas autorizadas.
De acuerdo con el andamiaje legal que regula la explotación del activo del subsuelo, el Lote X opera bajo un contrato de licencia de largo plazo que establece una vigencia total de 30 años, de conformidad con los lineamientos jurídicos e institucionales dictados por el Gobierno nacional mediante el Decreto Supremo N.° 008-2024-EM promulgado el 19 de mayo de 2024. La composición y distribución del paquete accionario del consorcio adjudicatario prescribe una cuota mayoritaria del 60% compartida de forma mancomunada entre los socios privados OIG Perú S.A.C., Aguaytía Energy del Perú S.R.L. y Termo Selva S.R.L., en tanto que la corporación pública Petroperú asume el 40% remanente de la titularidad del contrato de operación.