Según las estadísticas oficiales del Banco Central de Venezuela, el balance arrojó un incremento interanual del 21%
El segmento del upstream de hidrocarburos en el norte de Sudamérica documentó una aceleración neta en su flujo de caja y capacidades de comercialización externa.
De acuerdo con las planillas macroeconómicas oficiales publicadas por el Banco Central de Venezuela (BCV), los ingresos nacionales derivados de las exportaciones petroleras totalizaron US$ 5.491 millones durante el primer trimestre del año fiscal 2026. Este balance contable representa un incremento interanual del 21% en comparación con el mismo período del ejercicio de 2025, ciclo en el cual las transacciones externas de la industria habían computado un consolidado de US$ 4.518 millones.
El dinamismo financiero del subsuelo operó como el principal vector de tracción sobre las variables del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, complementado por un avance del 15% en las exportaciones no petroleras, las cuales se ubicaron en US$ 2.268 millones en el tramo analizado. Las proyecciones macroeconómicas estiman una expansión general del 15,2% en el PIB consolidado del país, sustentada de forma prioritaria en el desempeño de la actividad extractiva energética, cuyo componente específico del PIB petrolero reflejó una tasa de crecimiento del 20,8%, mientras que el sector no petrolero computó un avance del 13,9%. En el plano corporativo, la progresiva inyección de capital de riesgo para proyectos de exploración y reacondicionamiento se asocia a las reformas técnicas introducidas en la Ley Orgánica de Hidrocarburos, marco legal que habilitó la suscripción de nuevos acuerdos operativos con operadoras internacionales.
En términos de volumen físico, las auditorías de ingeniería y producción reflejan una tendencia alcista en los frentes de extracción de crudo pesado y extrapesado. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, precisó los indicadores actuales del bombeo y las metas operacionales de la corporación estatal, detallando formalmente que la producción diaria consolidó un piso de 1.200.000 barriles de petróleo, con una pauta de diseño orientada a escalar el despacho hasta los 1.400.000 barriles diarios. Esta curva de rendimiento fue ratificada de forma independiente por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), organismo que en su último informe sectorial consignó que la producción de crudo de Venezuela verificó un alza del 22,9% en el periodo acumulado entre enero y abril.