La instalación de Chillán Viejo asiste actualmente a una flota de 130 camiones de carga pesada.
El segmento del downstream de gas y los combustibles alternativos en el Cono Sur consolidó un hito de validación industrial tras la inspección técnica realizada a la planta de BioGNL de la empresa Lipigas, emplazada en el sector sur de Chillán Viejo, región del Ñuble.
El secretario regional ministerial (Seremi) de Energía de la jurisdicción, Cristián Jaque, coordinó una visita operativa en terreno para auditar los procesos de ingeniería que permiten transformar el biogás derivado de residuos agropecuarios en gas natural licuado renovable, un vector energético orientado a la sustitución de combustibles fósiles tradicionales en las flotas de transporte de carga pesada con alta demanda logística.
La arquitectura técnica del complejo industrial desarrollado por Lipigas contempla la recepción y el tratamiento de un flujo totalizado de 11.500 m³ diarios de biogás. Esta materia prima se somete de forma secuencial a etapas de filtrado físico, purificación química, refrigeración criogénica y licuefacción industrial hasta su conversión final en BioGNL líquido, apto para su transporte y comercialización directa a clientes finales del mercado. Al respecto, el seremi de Energía, Cristián Jaque, determinó la posición gubernamental frente a los requerimientos de la matriz de transporte: “La transición energética tiene que ser realista y útil para el país, y este proyecto lo demuestra. Toma los residuos de nuestra agricultura y los convierte en BioGNL, un combustible renovable que ya mueve 130 camiones y que pronto llegará a 270. Estamos hablando de descarbonizar el transporte pesado, uno de los sectores más complejos y estratégicos para la economía de Chile. Desde Ñuble estamos demostrando que las energías renovables también son productividad, empleo y desarrollo”.
Actualmente, el volumen de producción estabilizado de la planta permite cubrir los requerimientos energéticos de 130 camiones de carga pesada. Para expandir el market share y la capacidad instalada del activo, Lipigas —en asociación con la firma tecnológica HAM— se encuentra ejecutando las tareas de montaje de un segundo módulo de procesamiento, programado para entrar en fase de operación comercial en octubre del presente año, lo que viabilizará completar la pauta de diseño proyectada para abastecer de combustible a un total de 270 camiones. El jefe de Ingeniería de Soluciones Energéticas de Lipigas, Paulo Castelli, detalló las bases operativas de la planta y el esquema de alianzas corporativas, precisando: “Desde Ñuble estamos produciendo, transportando y entregando BioGNL a clientes, avanzando concretamente en la descarbonización del transporte de carga pesada. Este hito ha sido posible gracias al trabajo colaborativo entre MaxAgro, HAM y Lipigas, que permite transformar residuos agrícolas en energía renovable y llevarla a sectores productivos que requieren soluciones más limpias y eficientes”.
Los especialistas del sector de hidrocarburos y gas advierten que la escalabilidad de los biocombustibles líquidos o licuados en el mercado logístico pesado se mantiene sujeta a la regularidad en la provisión física del biogás crudo y a la amortización de los costos fijos asociados a la tecnología de licuefacción a pequeña escala (small-scale LNG). La estabilidad operativa de la ampliación modular pautada para octubre representará un indicador crítico para evaluar la rentabilidad de las inversiones fijas (Capex) en infraestructura de combustibles alternativos frente a las fluctuaciones de precio del diésel importado en los terminales marítimos del país.