El proceso técnico se ejecuta bajo los lineamientos de diseño de la firma licenciante ExxonMobil.
El segmento de refinación y procesamiento de hidrocarburos en el Cono Sur ingresó en una fase de alta exigencia técnica tras el inicio formal de la primera inspección general de la Unidad Flexicoking (FCK) de la Refinería Talara.
El proceso, considerado uno de los hitos de ingeniería de mantenimiento más importantes del complejo industrial, se desarrolla en estricto alineamiento con los protocolos y recomendaciones corporativas fijadas por su firma licenciante, la corporación norteamericana ExxonMobil, referente global en el diseño y licenciamiento de tecnologías de refino profundo de crudos pesados y conversión de residuales.
La intervención programada del bloque FCK constituye una maniobra estratégica orientada a auditar la integridad estructural, resguardar la seguridad industrial y elevar el factor de confiabilidad operativa de una de las unidades de proceso de mayor densidad tecnológica de la refinería, cuya continuidad mecánica resulta crítica para maximizar el margen de refinación mediante la producción de combustibles líquidos y destilados de alto valor comercial. El cronograma integral de los trabajos estipula un periodo estimado de aproximadamente 90 días, un plazo que abarca de forma secuencial la parada controlada de la unidad, la ejecución física de las tareas de mantenimiento general y el posterior arranque progresivo e indexación de las operaciones a la red de producción.
Las tareas técnicas comprenden la revisión detallada y el reacondicionamiento de los equipos estáticos, los sistemas de distribución eléctrica, los lazos de instrumentación automatizada, los recubrimientos refractarios de alta temperatura, así como el tendido de líneas de transferencia y las estructuras soporte que articulan las cuatro secciones operacionales de la Unidad Flexicoking. Para asegurar la aplicación de mejores prácticas globales y altos estándares de calidad, la refinería contrató la asistencia técnica directa de los proveedores de los componentes originales y el despliegue de firmas contratistas internacionales especializadas en paradas de planta (turnarounds) de alta complejidad.
De manera paralela a la inactividad temporal del bloque de conversión, la gerencia de la planta estructuró un plan de contingencia operativo y logístico diseñado para blindar el abastecimiento continuo de crudo y mantener el régimen de procesamiento de la refinería durante el trimestre que demande la intervención técnica. Este esquema asegura la recepción y descarga de cargamentos de petróleo crudo con especificaciones fisicoquímicas e idoneidad técnica predeterminadas, garantizando la estabilidad termodinámica y operativa de las restantes unidades de destilación y maximizando de forma concurrente el volumen de destilados aptos para el mercado mayorista.