Los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) acordaron realizar la mayor liberación coordinada de reservas de petróleo jamás registrada, con el objetivo de estabilizar los mercados energéticos frente a las disrupciones provocadas por el conflicto en Medio Oriente.
La medida contempla poner en el mercado 400 millones de barriles de crudo provenientes de reservas estratégicas, en una acción coordinada entre los 32 países miembros del organismo.
Respuesta a la mayor disrupción del suministro en décadas
La decisión se produce en un contexto de fuerte volatilidad en los mercados energéticos debido a la escalada del conflicto en la región del Golfo, que ha afectado la producción y el transporte de petróleo. Según la AIE, la crisis ha generado la mayor interrupción del suministro petrolero en la historia reciente, con una caída estimada de hasta 8 millones de barriles diarios en la oferta global durante marzo.
La situación está vinculada principalmente a las tensiones en torno al Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de hidrocarburos, por donde normalmente circula cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo.
Intervención para estabilizar el mercado
El objetivo de la liberación de reservas es amortiguar el impacto de la reducción de suministros y evitar un aumento descontrolado de los precios del crudo.
La intervención supera ampliamente acciones previas de la AIE. Por ejemplo, tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, los países miembros liberaron alrededor de 182 millones de barriles, menos de la mitad de la cifra anunciada ahora.
La magnitud de la medida refleja la gravedad de la situación en los mercados energéticos, donde los precios del petróleo han experimentado fuertes subas y episodios de elevada volatilidad en las últimas semanas.
Reservas estratégicas para emergencias
Los países de la AIE mantienen importantes reservas estratégicas diseñadas para responder a crisis energéticas. En conjunto, cuentan con más de 1.2 mil millones de barriles de reservas públicas, a las que se suman otros 600 millones de barriles en inventarios industriales bajo obligaciones gubernamentales, lo que permite movilizar grandes volúmenes en caso de emergencias.
Este sistema de seguridad energética se creó para enfrentar interrupciones severas del suministro, y permite a los países coordinar respuestas colectivas para estabilizar el mercado global de petróleo.
Impacto global
La AIE advirtió que la evolución del conflicto y la duración de las disrupciones serán factores clave para determinar el impacto final sobre los mercados energéticos.
Aunque algunos productores del Golfo están intentando redirigir exportaciones por rutas alternativas, el organismo considera que la situación sigue siendo extremadamente sensible y requiere coordinación internacional para garantizar la seguridad del suministro energético mundial.