En su último mensaje como presidente de Chile, Gabriel Boric realizó un balance de los cuatro años de su gobierno y defendió los avances logrados en materia económica, social y productiva, con especial énfasis en el desarrollo de la minería, el impulso a las energías limpias y el rol estratégico del cobre y el litio para el futuro del país.
El discurso, emitido en cadena nacional desde el Palacio de La Moneda a pocos días del traspaso de mando, incluyó una evaluación de su gestión y un llamado a fortalecer la democracia y la institucionalidad chilena. “Hoy nuestro país es un mejor lugar que el que era hace cuatro años”, afirmó el mandatario, quien sostuvo que deja el cargo “con la frente en alto y las manos limpias”.
Balance de gobierno y autocrítica
Durante su intervención, Boric repasó los principales hitos de su administración y reconoció que no todas las metas se alcanzaron con la profundidad esperada, aunque defendió los avances logrados en un contexto político complejo.
El presidente también asumió responsabilidades por algunas controversias de su gobierno, pero sostuvo que los errores no deben opacar los avances institucionales y sociales del período. En ese sentido, reafirmó su compromiso con la democracia y destacó que Chile mantiene instituciones sólidas y un proceso de transición ordenado hacia la próxima administración.
El cobre y la minería como base del desarrollo
Uno de los ejes del mensaje fue la relevancia histórica de la minería para la economía chilena. Boric subrayó el papel del cobre, principal exportación del país, y destacó que su gobierno impulsó políticas destinadas a fortalecer el sector y consolidar su aporte al desarrollo nacional.
En ese marco, sostuvo que Chile debe aprovechar su liderazgo en minerales estratégicos para impulsar un crecimiento sostenible y fortalecer la posición del país en las cadenas globales de valor vinculadas a la transición energética.
El mandatario también remarcó la necesidad de avanzar hacia un modelo de desarrollo minero que combine inversión, innovación tecnológica y estándares ambientales, en diálogo con las comunidades locales.
Litio y minerales críticos
El discurso también hizo referencia al potencial del litio, uno de los recursos clave de la transición energética global. Durante su mandato, el gobierno chileno impulsó una estrategia nacional para aumentar la producción del mineral mediante asociaciones entre el Estado y empresas privadas, con el objetivo de expandir la participación del país en el mercado mundial de baterías.
La política apunta a incrementar la producción y fortalecer el rol de empresas estatales como Codelco en el desarrollo de nuevos proyectos, al tiempo que se promueve mayor valor agregado y estándares ambientales más exigentes.
Energía y descarbonización
En materia energética, Boric reafirmó el compromiso de Chile con la transición hacia una matriz más limpia, destacando el avance de las energías renovables y los planes para acelerar la descarbonización del sistema eléctrico.
El presidente señaló que el país busca reducir progresivamente su dependencia de los combustibles fósiles y avanzar hacia un sistema energético sustentable, con mayor participación de fuentes como la energía solar, eólica y otras tecnologías renovables.
Además, durante su gestión se impulsaron reformas regulatorias para facilitar la inversión en proyectos energéticos y mineros, con el objetivo de reducir los tiempos de permisos y acelerar el desarrollo de nuevas iniciativas productivas.
Cierre de una etapa política
El mensaje marcó el cierre del mandato de Boric, quien asumió la presidencia en 2022 con 36 años, convirtiéndose en el presidente más joven en la historia de Chile. Durante su despedida, agradeció a su equipo de gobierno y a la ciudadanía por el apoyo recibido a lo largo de su administración.
Con este discurso final, el mandatario buscó dejar un balance de su gestión y subrayar los desafíos que enfrenta el país en los próximos años, especialmente en áreas clave como minería, energía y desarrollo productivo, sectores que continúan siendo fundamentales para la economía chilena y su inserción en la transición energética global.