El Instituto Vaca Muerta (IVM) continúa ampliando su red de apoyo dentro de la industria energética. En los últimos días, siete compañías de servicios del sector oil & gas se incorporaron como socias a la iniciativa educativa impulsada por la propia industria para formar técnicos especializados que demanda el desarrollo del shale en la Cuenca Neuquina.
Con las nuevas incorporaciones —entre ellas PECOM, Clear, Duralitte, Grupo Horizonte, NOV y SIAM— el instituto alcanza un total de 19 empresas de servicios asociadas, que se suman al proyecto de capacitación técnica orientado a cubrir la creciente demanda laboral de Vaca Muerta.
La iniciativa busca consolidar un esquema de formación alineado con las necesidades operativas del sector petrolero. El instituto abrirá oficialmente sus puertas el 16 de marzo y apunta a profesionalizar la mano de obra local para acompañar el crecimiento de la actividad hidrocarburífera en la región.
Formación para la industria
El Instituto Vaca Muerta ofrecerá programas de capacitación técnica centrados en áreas clave de la operación petrolera, como perforación, fractura hidráulica, producción, mantenimiento y tratamiento de petróleo y gas. El objetivo es formar perfiles técnicos que puedan incorporarse rápidamente al mercado laboral del sector.
La propuesta educativa pone el foco en la práctica en campo, la seguridad y la excelencia operativa, tres pilares considerados centrales para la industria. De hecho, la primera convocatoria para inscripciones generó un fuerte interés: el instituto registró más de 13.000 postulantes para sus programas de formación.
De acuerdo con las proyecciones de la institución, el plan es capacitar entre 2.000 y 3.000 personas por año, con el objetivo de cubrir los perfiles técnicos que demandará el desarrollo de Vaca Muerta en la próxima década.
Una iniciativa impulsada por la industria
El IVM surge como un proyecto impulsado por las principales empresas del sector energético que operan en el país. Entre las operadoras que forman parte del instituto se encuentran YPF, TotalEnergies, Vista y Pluspetrol, junto con numerosas compañías de servicios que trabajan en la actividad no convencional.
El objetivo de este esquema de colaboración público-privada es fortalecer el capital humano del sector energético argentino y acompañar el crecimiento de Vaca Muerta, considerada uno de los principales motores para convertir al país en un exportador relevante de energía en los próximos años.