Lundin Mining confirmó que 2026 será un año decisivo para el avance del proyecto Vicuña, uno de los desarrollos cupríferos más relevantes de la Cordillera de los Andes y una de las principales apuestas de inversión minera en la Argentina. La compañía prevé destinar US$ 395 millones durante el próximo año a este distrito binacional que integra los proyectos Josemaría y Filo del Sol, en asociación 50/50 con BHP.
El anuncio se realizó en el marco de la publicación de los resultados de producción 2025 y la guía trienal 2026–2028, donde Lundin Mining destacó la solidez operativa de sus activos y el avance sostenido de sus proyectos de crecimiento, con Vicuña como eje estratégico para el mediano y largo plazo.
Vicuña entra en una nueva etapa de definición
Según informó la compañía, el plan de trabajo para 2026 contempla perforación continua de recursos y de relleno, adquisición de equipos de largo alcance, avances en la Carretera de Acceso Norte, obras tempranas de infraestructura y trabajos de ingeniería de detalle. En paralelo, se desarrollarán estudios adicionales vinculados a lixiviación, sulfuros, provisión de agua desalinizada y transporte de concentrados, claves para la definición final del proyecto.
En ese contexto, Lundin Mining anticipó que durante el primer trimestre de 2026 publicará un informe técnico integrado del distrito Vicuña, que incluirá un plan de desarrollo conjunto y estimaciones actualizadas de recursos minerales tanto para Josemaría como para Filo del Sol. Este hito será determinante para reducir riesgos técnicos y avanzar hacia futuras decisiones de inversión.
Filo del Sol y Josemaría: foco en recursos y preparación operativa
Dentro del distrito, Filo del Sol concentrará un ambicioso programa de perforación de 50.000 metros, orientado tanto a la conversión de recursos como a su expansión, además de trabajos destinados a respaldar los próximos estudios técnicos. En tanto, en Josemaría se avanzará con la compra de equipamiento para movimientos de suelo, ampliación del campamento y tareas de preconstrucción.
Estas iniciativas buscan consolidar a Vicuña como un proyecto de escala mundial, con capacidad de transformar el perfil productivo y exportador de la minería argentina, especialmente en cobre, un metal clave para la transición energética global.
Argentina, protagonista en la estrategia de crecimiento
Desde la compañía remarcaron que el avance de Vicuña se produce en un contexto de precios internacionales favorables para los metales y de una estrategia corporativa enfocada en la consistencia operativa y la disciplina de capital. En ese marco, Argentina aparece como un pilar del crecimiento futuro del grupo, junto con Chile y Brasil.
“2026 se perfila como un año crucial, ya que Vicuña entra en una nueva y emocionante fase de desarrollo”, señaló el presidente y CEO de Lundin Mining, Jack Lundin, al destacar la presentación de solicitudes regulatorias, la ampliación de líneas de crédito y la consolidación del proyecto como uno de los principales motores de crecimiento de la compañía.
Impacto económico y proyección exportadora
El desarrollo de Vicuña podría representar, en el mediano plazo, miles de millones de dólares en inversiones, generación de empleo directo e indirecto en la región de San Juan y un fuerte impulso a las exportaciones mineras argentinas, especialmente de cobre y oro. En un escenario de creciente demanda global por minerales críticos, el proyecto se perfila como uno de los más relevantes del portafolio minero nacional.