El Gobierno nacional oficializó en el Boletín Oficial la implementación de un nuevo marco regulatorio para los subsidios a las tarifas de energía eléctrica y gas natural, que busca focalizar la ayuda estatal en los hogares y sectores que verdaderamente la necesitan, mientras elimina subsidios a grupos con mayor capacidad económica.
La medida se da en el marco del Decreto 943/2025 y su desarrollo normativo contenido en la Disposición 2/2026 de la Subsecretaría de Transición y Planeamiento Energético, publicada el 20 de enero.
Nuevo régimen: Subsidios Energéticos Focalizados (SEF)
Con la entrada en vigencia del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), se unifican los subsidios residenciales a la energía eléctrica, gas natural, gas propano por redes y garrafas de GLP. El sistema reemplaza los múltiples niveles de segmentación anteriores y pone énfasis en la situación socioeconómica de cada hogar.
El corazón del nuevo esquema es el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), que se conformará con la información migrada desde el antiguo Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE).
Según el decreto y su anexo, podrán calificar como beneficiarios del régimen aquellos hogares cuyos ingresos netos no superen el equivalente a tres Canastas Básicas Totales (CBT) según el INDEC, junto a otras condiciones específicas, como estar inscriptos en programas sociales o contar con integrants con discapacidad o pensiones especiales.
Criterios para exclusión del subsidio
El nuevo esquema también establece criterios para rechazar o excluir del beneficio a hogares con indicadores patrimoniales o de capacidad económica que sugieran que no necesitan asistencia estatal. Entre ellos, se evaluará la existencia de bienes de alto valor o situaciones económicas objetivas, cruzando datos entre distintos organismos públicos.
Entre los factores que pueden dejar fuera de los subsidios a un hogar se cuentan:
+ Tener un automóvil con antigüedad menor o igual a tres años (con excepciones por discapacidad).
+ Poseer tres o más inmuebles registrados a nombre de integrantes del hogar.
+ Contar con embarcaciones de lujo o aeronaves.
+ Poseer activos societarios indicativos de alto poder económico.
Qué cambia para hogares y pymes
El nuevo esquema implica que solo recibirán asistencia quienes cumplan con los criterios de ingresos y patrimoniales establecidos, lo que, en la práctica, deja fuera del subsidio a sectores de ingresos medios y altos, que pasarán a pagar las tarifas más cercanas al costo real del servicio.
Quienes ya estaban incluidos en el antiguo RASE no deberán reinscribirse, ya que sus datos serán migrados automáticamente al ReSEF. Sin embargo, en caso de cambios en la situación familiar o económica, los hogares deberán actualizar su información para mantener el beneficio.
Para las pequeñas y medianas empresas (pymes), el nuevo sistema endurece los criterios de acceso, lo que puede resultar en una eliminación de subsidios para aquellas con capacidad económica elevada o niveles de facturación superiores a los parámetros definidos, generando un impacto directo en los costos operativos.
Transición y consumo
Mientras se consolida el ReSEF, el Gobierno mantiene la Secretaría de Energía como autoridad de aplicación y control del régimen, encargada de evaluar los datos de los solicitantes y definir su elegibilidad.
El objetivo del Ejecutivo al implementar estos cambios es “identificar con precisión quiénes realmente necesitan la ayuda estatal” y evitar asignaciones indebidas de subsidios, mediante la integración de bases de datos de diferentes organismos públicos.