Decreto Chevron: más que un triunfo
El Cronista. Por Sebastián Scheimberg. Coordinador de energía de la Fundación Pensar
Cuando todavía no se cumplió un año de la sanción del Decreto 1277 de julio de 2012, que regula la Ley de Soberanía Hidrocarburífera, el Poder Ejecutivo Nacional acaba de dar una pirueta acrobática de 180 grados con la sanción del Decreto 929, borrando con el codo lo que había escrito con la mano a través de aquella normativa de corte ‘nacional y popular’, que derogaba todos los Decretos desregulatorios que abrieron el camino de las reformas estructurales de los años 90’ en el sector petrolero.
En particular se resuelve dar marcha atrás y reinstaurar la libre disponibilidad de los recursos físicos y financieros de la producción destinada a la exportación, eliminando a su vez las retenciones, siempre y cuando el inversor se comprometa a un desembolso mínimo de US$ 1000 millones en un período de 5 años.
Si de ponerle un nombre a esta normativa se tratase, no cabe dudas que este sería el ‘Decreto Chevron’. Es que luego de batallar en diversos frentes para conseguir socios que aporten capital en una industria que no logra revertir la tendencia fuertemente declinante de 10 años de producción, la gestión de Galuccio termina apelando a una empresa que posiblemente haya tenido uno de los peores desempeños como operador petrolero en la última década en Argentina. La ‘oportunidad, mérito y conveniencia‘, como gusta argumentar al principal responsable de la política económica, Guillermo Moreno, de toda decisión arbitraria, obedece al hecho que Chevron encuentra en la asociación con YPF una fórmula de escape para indemnizar sus activos locales contra el embargo con que la persigue el gobierno de Rafael Correa, pero al que la justicia argentina no ha dado lugar.
No hay duda que una regulación que apunte hacia un modelo proclive a la inversión privada es bienvenida, sobre todo en un sector tan demandante de capital. Lo que no se entiende es la contradicción lógica de una administración que vive pisándose sus cordones creando esquemas ad hoc con exceso de discrecionalidad por encima de un marco regulatorio estable y de carácter universal.
El silogismo lógico p y no p, prueba ser otra vez parte de un modelo que elige permanentemente las ambivalencias. De hecho el propio Decreto 929 establece que sólo un 20% de la producción, fruto de estas inversiones promocionadas, recibirá un tratamiento de libre disponibilidad, mismo si el país no tiene saldos excedentarios exportables, con lo que ese porcentaje se debería volcar, a precios de exportación, en el mercado interno. Como ese es el escenario más probable, los inversores en definitiva aún después de este Decreto no saben a cuánto van a vender su producción futura.
También existen arbitrariedades en el caso de las nuevas concesiones para la explotación No Convencional. No está claro quién será el concedente, ni qué pasará cuando convivan 2 regímenes de concesión diferentes (el Convencional y el shale).
Otra evidencia que deja esta resolución es que los poderes mágicos de Galuccio siguen en plena vigencia, logrando resultados inalcanzables para una firma como Vale, con todo el apoyo político de Itamaratí por detrás. Por el momento ha logrado vestir de blanquiceleste un anuncio tan parecido al que hizo el general Perón allá por el año 1955 con la misma compañía, por entonces denominada California Oil, sin que las voces más nacionalistas de las filas del propio gobierno se hicieran audibles. De este modo en la batalla por las ideas en pos de una economía inteligentemente planificada pero más abierta y competitiva, parafraseando a Les Luthiers, más que un triunfo fue un empate.
Página 12
Víctor Bronstein *
“Permite inversiones”
“Estoy de acuerdo con las medidas para avanzar en la explotación de Vaca Muerta. Es una falacia hablar de soberanía energética, cuando tenés déficit de combustibles y el recurso bajo tierra sin explotar. El decreto genera las condiciones para que se realicen inversiones. Eso se debe a que aclara las dudas que tenían petroleras internacionales respecto de qué iba a pasar después de poner el capital. Es decir, si iban a poder comprar dólares para girarlos a accionistas en el exterior. También a que ofrece otros incentivos para esas multinacionales, como la posibilidad de exportar el 20 por ciento del petróleo sin retenciones una vez garantizado el autoabastecimiento local. Estas compañías son necesarias para explotar un reservorio no convencional de escala por dos motivos. El primero es que aportan los dólares en un proyecto que requiere de un enorme esfuerzo inversor. El segundo es que traen conocimiento y tecnología para poner en marcha los pozos.”
* Ingeniero del Centro de Estudios de Energía, Política y Sociedad.
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Jorge Lapeña *
“Es necesario”
“Explotar Vaca Muerta se calcula que puede costar 40 mil millones de dólares en los próximos 10 o 15 años. Esa cantidad de plata no puede salir del ahorro argentino. Tampoco la tecnología. Entonces la inversión tiene que llegar desde afuera. El principal punto para discutir son las condiciones con las que se convoca ese capital. Por caso, el decreto del lunes se parece a un traje a medida por el que uno conversa los detalles con el sastre. Otro tema fundamental es que exista acuerdo político de largo plazo. Lo peor sería que se firme una cosa y después cambien los mandos y las inversiones queden en la nada. Existen algunos ejemplos históricos. El gobierno de Perón cerró un convenio con una empresa extranjera, pero al final fue dado de baja por el Congreso. En época de Frondizi se firmaron 16 contratos con petroleras internacionales que fueron anuladas durante la presidencia de Illia. Eso da cuenta de que es imprescindible el debate, consenso y transparencia para darles continuidad a estas inversiones. La clave será que las reglas de juego queden claras.”
* Ex secretario de Energía.
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Félix Herrero *
“Decreto Chevron”
“Tengo una posición contraria a esta supuesta alianza estratégica. Considero que podría llamarse el ‘decreto Chevron’. YPF tentó a 16 empresas multinacionales para que inviertan en Vaca Muerta y la única que aceptó fue esa norteamericana. La petrolera está muy contenta con Argentina. La Corte Suprema le perdonó un embargo de 19 mil millones de dólares. Y los beneficios que consigue ahora son extraordinarios. Una parte de sus exportaciones no pagarán impuesto, justo en una actividad que genera súper renta. Además, si el valor de la venta para el mercado interno se encuentra por debajo del precio internacional, el Estado cubrirá la diferencia con un fondo de compensación. El error es avanzar en la explotación del combustible shale. Atrasa. Las técnicas de perforación no convencionales encuentran una fuerte resistencia en el mundo. Eso se debe a que generan un fuerte impacto ambiental producto de la polución que emanan las cuencas. El país debería apuntar a nuevos pozos de petróleo tradicional, aprovechando la plataforma marítima. También diversificar en energía eólica, solar e hidrógeno.”
* Especialista en Energía. Proyecto Sur.
iProfesional
El director del Centro de Estudios de Energía Política y Sociedad, Víctor Bronstein, celebró la decisión del Gobierno nacional de impulsar un acuerdo entre las petroleras YPF y Chevron, aunque estimó que recién en cinco años podrán "verse los resultados" de esa decisión.
"Sabíamos que si no se cambiaban algunas cosas no llegarían inversiones. Chevron está entre las cinco mayores petroleras a nivel mundial", evaluó el directivo.
En declaraciones radiales consignadas por DyN, Bronstein cuestionó a quienes ponen en duda la eficacia del acuerdo entre las empresas: "por un lado critican al Gobierno por hacer una política de acción en YPF, pero luego critican si no se hace nada", enfatizó.
Además, vaticinó que "pasados los cinco años del acuerdo se van a empezar a ver los resultados. Mientras tanto, vamos a ir conviviendo con el déficit".
YPF y Chevron firmarían en la tarde del martes un acuerdo para explotar recursos no convencionales en el yacimiento que la petrllera estatal tiene en Vaca Muerta, provincia de Neuquén.
El Cronista
El ex Secretario de Energía y Minería del 2001, Emilio Apud, analizó el decreto anunciado ayer por el Gobierno Nacional, de explotar hidrocarburos por 35 años. “Es una buena medida y va en contra de todo lo que se hizo el año pasado con YPF” señaló.
“Esto es una buena idea pero la van a quemar” detalló el ingeniero y sentenció “está tirado de los pelos”.
En conversación con el programa Nadie Duerme de La Once Diez, Apud concluyó en líneas generales que “las políticas energéticas del oficialismo son un fracaso” e insistió que “sólo se piensa en acumular dinero”. Así, señaló al viceministro de Economía, Axel Kicillof: “Habría que preguntarle a él cuando prender y apagar la luz”. Y arremetió nuevamente “están dando un manotazo de ahogado”.
Más tarde el ex Secretario de Energía fue indagado sobre el jefe de YPF, Miguel Galuccio. “Según tengo entendido, tiene ganas de irse, no va a durar mucho” y explicó que “alguien que viene de una gestión ideológica, le ponen a Kicillof, no va a poder aguantar”.
Al hablar de las importaciones, Apud analizó que la situación se revertiría “en cuatro años” y testificó que “hoy se están importando U$D 1.500.000 por hora”. “Eso pone nervioso a cualquiera” selló por último.
Dyn
El ex secretario de Energía Daniel Montamat criticó hoy la política energética del Gobierno, al señalar que "nos condenó a buscar inversores de urgencia, a las apuradas", en medio de las negociaciones de YPF con Chevron para explotar el yacimiento neuquino de Vaca Muerta.
Montamat, presidente y director de YPF entre 1987 y 1989, habló con radio Continental un día después de conocerse un decreto del Gobierno que, para alentar la llegada de inversiones, prevé beneficios para exportaciones y en el mercado cambiario para las empresas que presenten proyectos de explotación de un monto no inferior a 1.000 millones de dólares.
Sobre ese decreto, el 929/13, dijo que "cuando un país no atrae inversiones y empieza a otorgar regímenes especiales para atraer algún inversor, está condicionando su futuro en ese sector".
"YPF, hoy controlada por el Gobierno, necesita hacer inversiones y tiene problemas para conseguir socios estratégicos y para conseguir financiamiento internacional", planteó el ex funcionario, para quien "hace falta otra política energética".
"Esta nos ha condenado a la pérdida del autoabastecimiento, a la necesidad de salir a buscar inversores con urgencia, a las apuradas, a importar cada vez más petróleo y gas natural", criticó.
En igual sentido, expresó que la Argentina dice "al mundo que tiene recursos no convencionales, pero como la política energética es muy cortoplacista y de intervención discrecional, las empresas minimizan sus inversiones".
Montamat pidió que se "devuelvan a YPF las condiciones para que pueda elegir socios en condiciones de fortaleza y no de debilidad, y vuelva a tener acceso a los mercados internacionales de financiamiento, que es otra fuente para poder desarrollar sus planes de inversiones".
Sobre el eventual acuerdo de YPF con Chevron, Montamat se hizo eco de las versiones que indican que rondaría los 1.500 millones de dólares para explotar Vaca Muerta.
"Estamos hablando de 1.500 millones de dólares, una inversión en varios años, cuando YPF hablaba de 7.500 millones de dólares por año. Así, estamos muy lejos de tener los recursos suficientes que hacen falta para desarrollar el gas y el petróleo llamado no convencional", advirtió.
Chevron "es la única que tomó interés acá, a lo mejor porque perdió el tren en los Estados Unidos. En condiciones técnicas estamos hablando de una empresa de primer nivel, pero 1.500 millones de dólares es una apuesta que no es significativa para los inmensos recursos de inversión que requiere el país para desarrollar Vaca Muerta y otros yacimientos no convencionales", completó.
Según el decreto 929/13, las empresas incluidas en el régimen promocional, tendiente a buscar fondos para asegurar el autoabastecimiento de combustibles en el país, gozarán "a partir del quinto año de la ejecución de sus proyectos de inversión del derecho a comercializar libremente en el mercado externo el 20 por ciento de la producción de hidrocarburos líquidos y gaseosos producidos" sin pagar derechos de exportación.
Además, los beneficiarios "tendrán la libre disponibilidad del 100 por ciento de las divisas provenientes de la exportación de tales hidrocarburos".