Los ministros de Energía del G7 manifestaron su apoyo a medidas proactivas de la Agencia Internacional de Energía (AIE) para garantizar la estabilidad de los mercados energéticos, en un contexto de fuerte volatilidad en los precios del petróleo provocada por la escalada del conflicto en Medio Oriente.
Durante una reunión celebrada en la sede de la AIE en París, los países del grupo —Estados Unidos, Canadá, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido e Italia— analizaron la evolución de los mercados de petróleo y gas y coincidieron en la necesidad de mantener herramientas de respuesta rápida para evitar una crisis de suministro.
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, informó a los ministros sobre el impacto que el conflicto regional está teniendo sobre los mercados energéticos globales y subrayó que la agencia continúa monitoreando de cerca la seguridad del suministro.
Posible liberación récord de reservas
En ese marco, la AIE propuso la que podría convertirse en la mayor liberación coordinada de reservas estratégicas de petróleo de la historia, con el objetivo de moderar los precios y prevenir eventuales interrupciones en el suministro.
De acuerdo con reportes del mercado energético, el plan contempla la liberación de hasta 400 millones de barriles, un volumen que superaría ampliamente el récord previo de 182,7 millones de barriles liberados en 2022 tras la invasión rusa a Ucrania.
La medida sería ejecutada de forma coordinada entre los países miembros de la AIE y podría desplegarse durante varios meses para amortiguar los efectos de la volatilidad del mercado.
Preparativos ante un mercado volátil
Por el momento, los ministros del G7 no adoptaron una decisión inmediata de liberar reservas, pero solicitaron a la AIE que prepare distintos escenarios para actuar rápidamente si las condiciones del mercado lo requieren.
Los gobiernos temen que la escalada geopolítica y los riesgos para el transporte marítimo de hidrocarburos —especialmente en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz— puedan generar interrupciones en el suministro global de petróleo.
La posibilidad de recurrir a reservas estratégicas forma parte del mecanismo de seguridad energética creado tras la crisis petrolera de los años setenta, mediante el cual los países miembros de la AIE mantienen grandes volúmenes de petróleo almacenados para responder ante emergencias. En conjunto, los países de la organización disponen de alrededor de 1.800 millones de barriles en reservas de emergencia.
Impacto en el mercado energético
Las discusiones sobre una posible liberación de reservas se producen en medio de fuertes oscilaciones en los precios del crudo. El petróleo llegó a superar los 100 dólares por barril tras el recrudecimiento del conflicto, aunque posteriormente retrocedió cuando surgieron versiones sobre una eventual intervención coordinada de las reservas estratégicas.
Para los analistas del mercado, una liberación de gran escala podría contribuir a estabilizar los precios y evitar una escalada inflacionaria global, aunque persisten dudas sobre si la medida sería suficiente para compensar eventuales interrupciones en el suministro desde Medio Oriente