Pampa Energía presentó los resultados correspondientes al cierre de 2025 con un balance positivo impulsado por el crecimiento en la generación eléctrica y una fuerte expansión de sus reservas de hidrocarburos en la formación Vaca Muerta, uno de los principales polos energéticos de Argentina.
La compañía reportó un incremento significativo en su producción y en sus indicadores financieros, consolidando su posicionamiento como uno de los actores más relevantes del sector energético del país.
Durante 2025, la producción total de petróleo y gas de la empresa creció 32% interanual, mientras que las reservas probadas alcanzaron 296 millones de barriles equivalentes, lo que representa un aumento del 28% respecto de 2024.
Este crecimiento se explica principalmente por el avance de proyectos no convencionales en Vaca Muerta, en particular el desarrollo del área Rincón de Aranda, que forma parte de la estrategia de expansión de la compañía en shale oil y gas.
Además, Pampa Energía logró reponer reservas por más de tres veces su producción anual, lo que permitió extender el horizonte de explotación de ocho a diez años.
Las reservas de shale ya representan cerca del 69% del total de reservas de la compañía, reflejando el creciente peso de los recursos no convencionales en su portafolio.
El desempeño también fue positivo en el negocio de generación eléctrica. En el cuarto trimestre, el EBITDA del segmento alcanzó US$111 millones, con un incremento del 28% interanual.
Según explicó el CEO de la compañía, Gustavo Mariani, la mejora estuvo vinculada a optimizaciones operativas y al autoabastecimiento de gas para sus centrales térmicas, como Loma de la Lata y Genelba.
En términos financieros, las ventas del cuarto trimestre alcanzaron US$507 millones, un 16% más que en el mismo período del año anterior. En el total de 2025, la facturación de la empresa superó los US$2.000 millones.
Además, la compañía emitió en noviembre de 2025 un bono internacional por US$450 millones a 12 años, con una tasa del 7,75%, lo que le permitió extender el perfil de vencimientos de su deuda a cerca de ocho años y fortalecer su estructura financiera.
El balance de 2025 refleja una estrategia centrada en consolidar su posición en generación eléctrica y expandir su producción en Vaca Muerta, una formación considerada clave para el futuro energético de Argentina y uno de los mayores reservorios de hidrocarburos no convencionales del mundo.