Vaca Muerta ya es reconocida internacionalmente como una formación de clase mundial; posee la segunda mayor reserva de gas natural no convencional y la cuarta mayor reserva de petróleo a nivel global. El nivel actual de competitividad posiciona a la Argentina como un actor global. Este recurso estratégico abre la puerta a oportunidades de exportación, y Argentina LNG convierte esa oportunidad en realidad.
Como parte del capítulo sobre Argentina, el CEO de YPF, Horacio Marín, explicó en Gas in Transition la importancia y las proyecciones del proyecto Argentina LNG.
Argentina LNG es uno de los proyectos estratégicos más importantes de la historia energética del país, ya que nos permite conectar nuestro gas competitivo con los mercados globales que demandan seguridad y diversidad de suministro.
En una etapa inicial que ya muestra avances significativos, el consorcio Southern Energy (SESA) marca la fase operativa actual del proyecto. Esta etapa, liderada por Pan American Energy en asociación con YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, contará con dos unidades flotantes de licuefacción que está previsto que comiencen a operar en 2027 y 2028, con una capacidad combinada de 6 MTPA. Esta etapa se complementa con la liderada por YPF junto con Eni, XRG y un socio estratégico aún por definir. En conjunto, ambas fases optimizan costos, aceleran los plazos y consolidan a la Argentina como un hub regional de GNL.
Con una inversión estimada de US$ 35.000 millones durante los próximos cuatro años, la iniciativa con Eni y XRG permitirá exportaciones de 12 MTPA en su primera etapa, con potencial de expansión hasta 18 MTPA. A largo plazo, el plan es alcanzar los 24 MTPA hacia 2030 junto con el consorcio SESA, posicionando a la Argentina como un actor clave en el mercado global de GNL.
El impacto económico será sin duda significativo: US$ 200.000 millones en exportaciones durante dos décadas, la creación de 50.000 empleos directos e indirectos y la construcción del gasoducto más grande del país, junto con oleoductos, poliductos, plantas de separación de líquidos y un puerto en la provincia de Río Negro. Todo esto se desarrolla bajo el marco del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), que brinda estabilidad fiscal y previsibilidad para atraer capitales.
La hoja de ruta es clara: las obras principales comenzarán en 2027 y la primera exportación está prevista para 2029. El contexto global refuerza esta oportunidad: la demanda de GNL representa más de un tercio del comercio mundial de gas y se proyecta que se duplicará hacia 2050, con Asia y Europa como mercados clave.
"Argentina LNG no es solo un proyecto energético. Es una oportunidad para consolidar a nuestro país como un proveedor confiable, impulsar el desarrollo económico y contribuir a la estabilidad macroeconómica. El momento es ahora. YPF está lista para liderar este desafío", concluye la columna del CEO de YPF.