Con una inversión de u$s6.800 millones. El país sudamericano se consolida como el nuevo gran productor de la región con la aprobación de su séptimo proyecto petrolero, que se espera comience a producir en 2029.
Guyana se afianza como el nuevo polo de la producción petrolera global. El gobierno guyanés ha aprobado el desarrollo del séptimo proyecto de producción en el prolífico bloque Stabroek, liderado por un consorcio encabezado por ExxonMobil, y sus socios Hess y CNOOC. La inversión total en el proyecto, conocido como "Whiptail", asciende a unos u$s 6.800 millones.
Según el comunicado oficial, el proyecto tendrá la capacidad de producir aproximadamente 250.000 barriles de petróleo por día (bpd) y se espera que comience sus operaciones en el año 2029. La aprobación de esta nueva inversión refleja la confianza de las grandes compañías internacionales en el potencial offshore de Guyana, una cuenca que ha sido testigo de más de 30 descubrimientos de petróleo y gas desde 2015.
Este nuevo proyecto se suma a los seis desarrollos previamente aprobados en el bloque Stabroek, lo que proyecta a Guyana como un competidor clave en el mercado global. La inversión no solo incrementará la capacidad de producción del país, sino que también generará miles de empleos y potenciará la economía local a través del acuerdo de reparto de la producción entre el gobierno y el consorcio.
La aprobación del proyecto Whiptail es vista como un paso estratégico para garantizar que Guyana maximice el valor de sus vastos recursos de hidrocarburos, mientras se prepara para un futuro en el que los combustibles fósiles podrían enfrentar una menor demanda global.