En el marco del panel "Grandes inversiones estratégicas para el desarrollo argentino" del Council of the Americas, Juan Martín Bulgheroni, vicepresidente de Planificación y Estrategia de Operaciones Upstream de Pan American Energy (PAE), delineó la hoja de ruta del sector hidrocarburífero para posicionar a Argentina como un jugador clave en el mercado global.
Bulgheroni enfatizó que el país se encuentra en una encrucijada estratégica, donde los ciclos de precios internacionales y la capacidad productiva de Vaca Muerta crean una oportunidad única. "Hoy el país ya está en una capacidad máxima de refino, entonces cualquier molécula adicional, podríamos decir, que iría a la exportación", afirmó, destacando que el enorme potencial del yacimiento no convencional, sumado a los recursos convencionales, ofrece un camino claro para el crecimiento de la producción.
Para capitalizar esta oportunidad, el ejecutivo subrayó la necesidad de ser "competitivos" a nivel global con otros productores como Canadá, Estados Unidos y Guyana. Esta competitividad, según Bulgheroni, se basa en un diálogo tripartito entre el sector industrial, el gobierno y el ámbito laboral.
La tecnología como motor de la competitividad
En el plano laboral, PAE apuesta por la tecnología para optimizar sus procesos. La digitalización, el monitoreo remoto y la automatización permiten un uso más eficiente de los recursos humanos y técnicos. "Esto nos permite ser mucho más eficientes porque podemos focalizar la gente que tiene que hacer el trabajo en campo (...) a través de la digitalización, encontramos un desvío", explicó. No obstante, esta transformación exige una capacitación constante de la fuerza laboral y un trabajo conjunto con los sindicatos para adaptarse a las nuevas tecnologías.
Infraestructura y seguridad jurídica, pilares del crecimiento
Bulgheroni destacó dos pilares fundamentales: la seguridad jurídica de largo plazo y la infraestructura. En el ámbito gubernamental, resaltó el valor del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que proporciona la estabilidad fiscal y jurídica necesaria para proyectos de más de veinte años. Desde la industria, la inversión en infraestructura es crucial para monetizar la producción.
En este sentido, mencionó el avance significativo de proyectos como la ampliación de la capacidad de Oldelval y Oiltanking. Pero el foco central lo puso en el proyecto VMOS (Vaca Muerta Oil Sur), una mega-inversión de US$ 3.000 millones que, con un 25% de avance, busca aumentar la capacidad de evacuación de petróleo y permitir que Argentina exporte hasta un millón de barriles diarios. Bulgheroni resaltó que en este proyecto participan siete compañías, lo que demuestra la importancia de la colaboración para lograr la competitividad.
El proyecto apunta a casi 400.000 barriles día desde inicio, con un potencial de llegar hasta 700.000 barriles, con con inversiones adicionales. Bulgheroni remarcó que es un proyecto que va a permitir, junto con toda la infraestructura que se ha desarrollado, que Argentina logre exportar prácticamente hasta hasta un millón de barriles día de petróleo, a medida que se vaya creciendo en la en la producción. Se espera que esta infraestructura clave esté operativa a fines de 2026 y a pleno rendimiento en 2027.
Proyección exportadora en gas y petróleo
Además de los proyectos de petróleo, el vicepresidente de PAE se refirió al desarrollo del gas licuado (GNL). Describió el proyecto Argentina LNG, impulsado por YPF, como la visión de una Argentina exportadora de gas licuado. Dentro de este plan, destacó el rol de Pan American Energy a través de Southern Energy, una compañía formada en conjunto con Golar, que ya tiene contratos para exportar GNL a partir del próximo año. El proyecto contempla el uso de dos barcos, con una capacidad total para exportar seis millones de toneladas de GNL al año, equivalentes a casi un quinto de la producción de gas del país.
Bulgheroni concluyó su presentación con un mensaje optimista, señalando que con estas inversiones y la colaboración entre los tres sectores, Argentina está "muy bien encaminada" para convertirse en un exportador de energía de clase mundial, fortaleciendo su balanza comercial y generando un impacto positivo a nivel nacional.
EL DESAFÍO DE LA INFRAESTRUCTURA
La modernización de la infraestructura es un pilar fundamental para que Argentina concrete su visión de ser un gran exportador de energía. Los proyectos en marcha no solo buscan aumentar la capacidad de producción, sino también garantizar una logística que permita competir a nivel global.
Más allá de las inversiones en infraestructura, el principal desafío reside en el compromiso colectivo. Para sostener el crecimiento y superar los obstáculos, es crucial que la industria, los sindicatos y el gobierno mantengan un diálogo constante. La inversión en infraestructura, si bien es considerable, es solo la primera parte. El mayor compromiso económico y operativo es la perforación de nuevos pozos, un esfuerzo que recae principalmente en la industria y que requiere un entorno estable y colaborativo.
En resumen, aunque la construcción de la infraestructura es un paso firme hacia la consolidación del potencial exportador de Vaca Muerta, el éxito a largo plazo dependerá de la capacidad de los actores clave para trabajar juntos, asegurando que las inversiones y los proyectos se traduzcan en un crecimiento sostenible para el país.