En el marco de la VII Reunión de Ministros de Energía de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), el Ministerio de Hidrocarburos y Energías avanza en gestiones ante organismos internacionales para acceder a financiamiento climático que le permita reducir su dependencia de los combustibles fósiles e impulsar el desarrollo de energías limpias y sostenibles.
Durante el “Diálogo Político de Alto Nivel sobre la Transición Energética Justa en las Regiones Carboníferas de América Latina”, el ministro de Hidrocarburos y Energías de Bolivia, Alejandro Gallardo, participó en el panel sobre “Financiación de la Transición Energética Justa (TEJ)”, junto a representantes de gobiernos, organismos multilaterales, la Unión Europea, Alemania y líderes de la sociedad civil.
El evento, realizado recientemente en Bogotá, Colombia, consolidó un espacio de diálogo sobre los desafíos y oportunidades de la transición energética en América Latina y el Caribe.
Gallardo explicó que Bolivia encara dos desafíos centrales para acceder de manera efectiva al financiamiento climático. El primero es facilitar el acceso a estos recursos mediante la formulación de proyectos energéticos con alto componente de innovación tecnológica, enfoque climático y resultados medibles en la reducción de emisiones.
“El financiamiento climático debe estar acompañado de mecanismos que garanticen la sostenibilidad de las inversiones públicas y privadas, así como del desarrollo de políticas estructurales que consoliden una transición energética justa en nuestra región”, manifestó la autoridad.
El segundo desafío planteado por el Gobierno es la creación de condiciones habilitantes para el acceso efectivo a los recursos financieros. En este contexto, el Ministro recordó que la actual problemática en el abastecimiento de combustibles no responde al precio final al consumidor, sino a la falta de divisas. Por ello, reiteró que la única solución coyuntural viable en el corto plazo es la obtención de dólares a través de créditos, préstamos o recursos externos que garanticen la importación de diésel y gasolina.
“La estrategia del Gobierno nacional tiene una doble finalidad: resolver los problemas del abastecimiento energético e impulsar un sistema energético más limpio, justo y sostenible, en línea con los compromisos del país”, afirmó Gallardo.
La participación gubernamental del país en este encuentro internacional fue apoyada por la Cooperación Alemana, implementada por la GIZ, a través del programa de Fortalecimiento a la Transición Energética en Bolivia (ProTransición).